Películas de este 2011

Este 2011 que está terminando, no ha sido precisamente un buen año cinéfilo. Voy a hacer un listado de las pelis que entran en 2011. Aunque haya visto otras muchas de otras épocas, porque empecé un ciclo de cine de Alfred Hitchcock y he visto otras de los 80 y otros años. Quizás la que más me gustó fue 127 Horas, pero está catalogada de 2010.
Recomendaría para los que gusten de acción, algunas como The Mechanic o Asesinos de élite, con Jason Staham a la cabeza de reparto. También X-Men: First Class, Hanna, Templario, Código fuente, Sin identidad de Jaume Collet-Serra, El sicario de Dios, El inocente y Harry Potter con su última entrega.
En la categoría de entretenidas, metería las de superhéroes, aunque bastante malejas, Capitán América, Green Lantern y Thor. También como peli original y de bajo presupuesto, Attack the block,
En el apartado comedia, recomiendo Midnight in Paris, Crazy, stupid, love, Cómo acabar con tu jefe y ¿Para qué sirve un oso?

La más original de este año para mí, Gantz Part 1 y Chatroom. En el apartado de olvidables, metería: En tiempo de brujas, Invasión a la Tierra, Scream 4, Contagio, Bad teacher, La legión del Águila, Soy el número 4, Sucker Punch, The devil´s rock, Conan, el bárbaro, Paul, Fright Night, Caperucita Roja, Sin compromiso, etc…

La peor película de este año sin duda para mí: Caballeros, princesas y otras bestias.
Y lo mejor del año para mí El origen del planeta de los simios, Drive, Warrior, Melancolía y Super 8 (a mí me gustó) y en apartado series, la popular Juego de Tronos, la 2º temporada y 3º de Crónicas vampíricas. Y para olvidar también la serie Falling skies.

A ver si el 2012 que espero que no sea apocalíptico nos trae mejores películas.

Mediocres del mundo

“Mediocres del mundo, yo os absuelvo” es la frase que grita F.Murray Abraham en la película “Amadeus” de Milos Forman, totalmente entregado a su papel de Antonio Salieri.

Es esa frase la que me hizo valorar toda la película, bueno, y por supuesto las estupendas interpretaciones del dúo protagonista, Tom Hulce como un histriónico y de risa cansina, Mozart. Personaje que hace que se le revuelvan las tripas al compositor Salieri, interpretado por un magistral F. Murray Abraham.

El talento que Mozart rebosaba sin ser consciente cuando componía, pero arrogantemente afirmaba cuando sabía que era el mejor de su época, era el motor de la envidia que se instauraba en forma de amor-odio en los pensamientos de Salieri. La música de Mozart era criticada y juzgada a la ligera. Sin embargo, el único que realmente valoraba su obra, era precisamente Antonio Salieri. Y es que en forma de unos celos mortales de haber siempre anhelado tener el don que el hombrecillo llamado Wolfgang Amadeus poseía, es cuando esa admiración se convierte en una corrosiva obsesión por aniquilar al genio.

Envidia, quizás sea el peor de los pecados capitales, porque nace de algo positivo, de sentirse atraído por algo que posee alguien hasta que se convierte en un disfraz de sonrisa falsa que por dentro se muere por exterminar al poseedor de tal cosa, tal don o lo que sea. En la vida no abundan muchos “Mozarts”, pero sí demasiados “Salieris”(me refiero al personaje de la película, no al histórico, porque no se sabe si fue cierto).

“Salieris” que se camuflan como supuestos amigos, “Salieris” que ven tesoros donde solo hay normalidad, cuando incluso ellos mismos poseen lo mismo, pero se convierte en enfermizo y apesta cuando maquinan para que se tuerzan los planes de otro mediocre (o genio) humano (siempre humano) del mundo. Y entonces sería más bien, una frase en forma de sentencia : “Envidiosos del mundo, yo os absuelvo”. No merece la pena envidiar lo ajeno, merece la pena valorar lo propio, lo que realmente poseemos, que si bien es cierto, poseer o tener, no es más que un sentimiento material y totalmente efímero.

Antes del Amanecer

No fue hace mucho cuando pude ver “Antes del amanecer” de Richard Linklater, protagonizada por Julie Delpy y Ethan Hawke. No me gustan las películas edulcoradas, tan románticas que rozan la ficción pura y absoluta, de situaciones idilícas, tan utopicas como imposibles. Esta producción no es así, no es la típica comedia romántica americana. Bien es cierto, que es el colmo del romanticismo, pero me parece hasta posible que una historia como tal pudiera ocurrir. El film está cubierto de una lírica especial, de un “quiero saber más”. Está escrita y dirigida con estilo y clase.

Un tren, un viaje, dos extraños, ¿te atreverías a pasar un día entero con un desconocido en una ciudad también desconocida? Pues con esa premisa es como comienza esta mágica historia.

Es una pelicula llena de conversaciones inteligentes, aunque a veces, la verborrea extrema de la francesa Julie Delpy pueda resultar cargante, aún así, aporta naturalidad al transcurso del tiempo del enigmático día. Tan lleno de miradas sinceras, infantiles, tiernas que hablan sin necesidad de palabras, porque están llenas de atracción. Porque a veces, puede que sea en un tren sin darte cuenta, por la calle, en una cafetería, donde puedas toparte con una persona que sin saberlo, estaba ahí para complementar tus ideas, tus palabras o tus silencios. ¿Por qué no?

La pareja protagonista comparten diálogos excepcionales acerca de sus expectativas, de sus sueños, de sus pasados, de la sociedad, de como solucionar el mundo, mientras el tiempo corre en su contra. Y el espectador se ve conmovido porque también es consciente de que llegará el final de su encuentro, llega a ser más consciente del final del efímero romance, que del final de la propia película como tal. Con lo que, tener una sensación así cuando te sientas en frente de una película, es totalmente maravilloso.

No quiero dar más detalles, solo quiero recomendarla. No creo que deje indiferente a nadie. Mención especial a la escena de la cabina, si alguién la ve y queréis saber que canción suena es “Come here” de Kath Bloom.

Magnífica.

Snatch

Como siempre llego tarde con algunas películas que ya debería haber visto, me pasó con la obra maestra, American History X, con la sorprendente “El club de la lucha”. Y ahora, no os vengo a contar nada nuevo, si os digo que me divertí muchísimo con la comedia negra de Guy Ritchie, “Snatch. Cerdos y diamantes”.

Es una película de situaciones absurdas, de diálogos cargados en humor negro, de mafiosos y asesinos, de armas y replicas baratas. De malos muy malos y de conversaciones que contienen frases memorables, y otras que simplemente te harán sacar la sonrisa, sobre todo si se escucha al gitano Mickey, interpretado magistralmente por Brad Pitt. A destacar un reparto de lujo, todos los personajes tiene su punto comico y descarado desde Vinnie Jones a un desapercibido Benicio del Toro.

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Una banda sonora totalmente genial, con grupos como Oasis o Massive attack….música que acompaña escenas de fuerte impacto visual. Rodada a veces, a ritmo de videoclip, “Snatch”, tiene ese “algo” fantástico de una obra de culto. Si no la habéis visto, la recomiendo.

Un hombre lobo americano en Londres

Tenia ganas de ver una película de terror y dije, “¿Por qué no de licántropos? Y así fue, la ultima que recuerdo de hombres lobo es “Underworld: Evolution” que no me convenció demasiado y después una soporífera “La marca del lobo”, pero me acordé de una peli que llevaba mucho tiempo detrás intentando verla.

“Un hombre lobo americano en Londres”, en Londres ¿eh?, que no Paris, puesto que hay una película posterior a ésta, que es en Paris y que es francamente mala, en mi opinión, nada que ver con la que se desenvuelve en tierras británicas.

Dirigida por John Landis (Granujas a todo ritmo, El príncipe de Zamunda), tiene ese toque ochentero, que tanto me gusta recordar. Pero para nada cutre, en vestuario y el doblaje pues se nota, obviamente, pero es considerada por muchos como film de culto y la verdad es que los efectos especiales, el maquillaje y una buena banda sonora que se introduce perfectamente en cada escena, hace que esta comedia negra, envejezca francamente bien. Esa mezcla de humor, con momentos de tensión y el mito de los licántropos ha resultado ser una gran combinación de entretenimiento. Es más, tengo que decir, que es la mejor película que he visto sobre hombres lobo (me falta “Aullidos”, que es de la misma época), son destacables las escenas de la transformación en hombre-lobo y todo el temor que se contagia al espectador ante lo sobrenatural y dichas criaturas.

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Quizás la película se tambalea un poco con la historia de amor tan típica y tópica de por medio, porque el principio es francamente genial. David y Jack son dos amigos norteamericanos que se encuentran en Inglaterra de viaje mochilero por toda Europa. El viaje se verá truncado al ser atacados por una extraña criatura. Lo que David no conoce es lo que le depararía la próxima luna llena…y a partir de ahí, comienza todo un espectáculo de risas, sustos y por supuesto, entretenimiento.

Podemos destacar de la película, bastantes escenas, las ensoñaciones de David en el hospital, no sé si son más cómicas que siniestras, pero esa duda, gusta y como ya he dicho antes, el principio es genial. No quiero contar mas detalles, porque animo a todo el mundo a que la vea, sobre todo, si gustan de criaturas fantásticas, en especial, licántropos. Las actuaciones de la pareja de amigos americanos, interpretados por David Naughton (David Kessler) y Griffin Dunne (Jack Goodman), me parecieron de lo más carismáticas.

Resumiendo, buenos efectos para la época, de hecho, el reconocimiento fue el Oscar al mejor maquillaje. El mito del licántropo es genialmente llevado a la pantalla, tiene escenas memorables…en mi opinión, recomendable al 100%.

Y lo dicho… cuidado con la luna

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Pelis moñas, ¡no por favor!

Creo que fue después de ver “Moulin Rouge” en el 2001, cuando me dije: “Ni una más, ni una más”. ¿Por qué?, pues porque las pelis edulcoradas hacen mucho daño. Ni hay Christians por ahí esperándote en cada esquina para cantarte “Come what may”, ni hay Satines de perfectos ojos azules en el supermercado. (¿O sí?) Ah bueno, y ni mucho menos la vida es como en la película francesa “Amelie”.

El caso es que cuando mis amigos quieren ver alguna peli moña, yo siempre digo: “Para eso ya tenemos Blade Runner o la saga de Star Wars, si hay que ver Scifi, veamos una de las buenas ¿no?”

Desde que vi “Moulin Rouge” he visto pocas películas románticas, porque me las creo. Y eso no puede ser…, pero claro, siempre ponen alguna en la tele, como “El diario de Noa”, “La boda de mi mejor amigo”, o alguna de la siempre dispuesta Sandra Bullock o Hugh Grant. Y claro, un domingo por la tarde ¿qué voy a ver?, pues una peli moñas. Al final siempre termino riéndome, porque ¿quién entra en una librería y la persona de tus sueños está ahí, esperándote, porque te ha visto entrar y le has parecido el ser más maravilloso del mundo. A ver, ¿eso pasa? O empiezas odiando a un chico y luego resulta que te casas con él. (Bueno quizás esto sea más factible).

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Las pelis moñas son tan previsibles, chica y chico, se conocen, empiezan odiándose, luego se gustan, luego se besan, luego normalmente el chico mete la pata, la chica se enfada, ¡que decepción de hombre!, después el hombre en cuestión, se tira desde un paracaídas o le canta una ranchera en el balcón, ¡qué perfecto es ese hombre!, y con un lo siento, fueron felices y comieron perdices. ¡Todas las pelis iguales!

En el momento en cuestión, suena una bonita canción, ¡claro está!, y la luna en el cielo tan bonita, y todo tan feliz y pum, “The end”, joer macho, yo quería saber que pasa después, si discuten o no, si luego se divorcian,

También hay otro tipo de pelis sentimentales, que son de estas que te dejan deprimido en el sofá, pensando: “Uff, la vida hay que aprovecharla, porque mira que si me pasa eso a mí…”y es verdad, esas son películas que te arruinan un domingo, por ejemplo: “Otoño en Nueva York”, “City of Angels”, “Noviembre Dulce”, y menudos títulos, ¿noviembre dulce? Pues si hombre, no veas, que alegría de película.

En éstas, siempre hay una enfermedad de por medio, que hace que la mejor de las historias, las más bonitas, la pareja perfecta, esas almas gemelas que se encuentran, vean su relación truncada por una enfermedad mortal, un accidente o una tragedia. El caso que si no me gustan las pelis pastelosas de por sí, por el engaño e idealización a la que someten al espectador, las pelis moñas-melodramáticas, de esas huyo como Harrison Ford en “El fugitivo”.

Pelis moñas como “Ghost”, “Oficial y Caballero” o “Dirty Dancing”, son tres clásicos que hicieron mucho daño. Yo no niego que “Ghost” sea muy bonita, aunque si lo pensamos ¿no da un poco de yuyu que Patrick Swayze se pudiera meter en el cuerpo de Whoopy Goldberg?, diugh…o que Richard Gere sea el eterno marine canoso….y no da más yuyu aún, que Patrick Swayze resulte atractivo en Dirty Dancing? Vaya tela con los pasteles. Y bueno, que nadie olvide a Kevin Costner en el papel de su vida, el eterno guardaespaldas de Withney Houston y a todos se nos viene la cancioncica… “and aaaai aiaiaiiai I always love youuuuuu”. Bueno y ese fenómeno naútico llamado “Titanic”, que todas las niñas suspiraban por ser Kate Winslet, que me acuerdo que fui al cine a verla y salieron los ojos del DiCaprio, solamente cero como dos segundos, y todas las niñas gritaban “Jack, Jack”…

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Podría hablar de esos clásicos románticos como “Vacaciones en Roma”, “Cuando Harry encontró a Sally”, etc, pero es que no las he visto. Si algún día me da por este género, tendré que tirar de la filmografía de Meg Ryan, Julia Roberts, Sandra Bullock, Hugh Grant, y si un día estoy muy mala, muy mala, veré “Los puentes de Madison”, ah no que esa si la he visto, ZzzZZz, menos mal que de Clint Eastwood no es tan fácil enamorarse.

Ya es más complicado resistirse a Brad Pitt en “Leyendas de Pasión” y mira que no quería, porque ese hombre no me gusta, pero, pero…maldita sea, película más ñoña y encima me gusta, ¿por qué?, con lo feliz que soy viendo navecitas que se pasean por el espacio interestelar o estas épicas como “El último mohicano”, “Braveheart”, ¡Agh!, ¡Maldita sea, otra vez! Que William Wallace era un romántico, pero si es que es inevitable, el personaje de Russel Crowe en “Gladiator” era otro romántico, Anakin Skywalker quería a Padmé…¡Dios estamos rodeados!, si al final será cierto eso de que el amor perjudica seriamente la salud.

En fin, a modo de humor, me río de las pelis sentimentales, las detesto. ¿Cuánto daño hizo “Pocahontas” y ese John Smith diciendo “Moriría mañana antes de no haberte conocido en 100 años”, ¡Sí claro! Y cuando va la pobre a Inglaterra en Pocahontas 2, no le haces ni puto caso.

Resumiendo, una peli romántica no hace daño, tener una colección de pelis moñas como una amiga que tengo  (un saludo Ascen!) puede resultar seriamente perjudicial, así que abstenerse. Podemos salir todos heridos, o pensando que somos John Travolta en “Grease” o Meryl Streep en “Memorias de África”. Así que, más “Terminator” y menos pasteles que hay que cuidar la línea.

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