Resistencia

Edward Zwick (Leyendas de Pasión, El último Samurai), vuelve esta vez con una producción bélica. Corre el año 1941 y los judíos están siendo cruelmente exterminados bajo la opresión alemana. La historia se centra en tres hermanos, Tuvia, Zus, Asael. Los hermanos Bielski, que pondrán toda su oposición ante la represión nazi. La historia está basada en hechos reales y sin embargo; no se busca el lado sensiblero, se limita a contar los hechos de la forma más imparcial posible.

Si hay una cosa a destacar en este largometraje, a parte de esas preciosas imágenes de un frondoso bosque en el que se refugian los judíos; es sin duda, las actuaciones de los hermanos Bielski. Desde el diplomático Tuvia, interpretado por Daniel Craig, pasando por un Liev Schreiber, soberbio en el papel del competitivo y visceral Zus, hasta el joven Jaime Bell en el papel de Asael, el joven que persiste en mantener la esperanza. Son muchos los paralelismos religiosos inevitables; teniendo en cuenta del pueblo que se estaba retratando. Y cada personaje de los que interpretan, tiene su simbolismo, por decirlo de alguna manera, al igual que ciertas escenas, están cargadas de símbolos. Se puede destacar que cada hermano tiene su papel muy definido, las diferentes actitudes que presentan ante el conflicto, su puesta en escena. Su unidad, su odio momentáneo, sin olvidar nunca el hecho de que son hermanos.

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Como le comenté a mi amiga Catherine Heathcliff, (http://acuckoostale.blogspot.com/2009/01/resistencia-defiance-2008-de-edward.html).

Una de las cosas que más me impactó de la película fue como se trata el tema de la deshumanización. Al final, el odio corrompe a cualquier bando, y una cosa que me ha gustado de esta cinta, es el hecho de que no hay buenos, ni malos. El espectador ante bastantes crudas escenas, no es capaz de posicionarse, porque el odio al final nos lleva a convertirnos en seres que no controlan los instintos movidos por la sinrazón y el dolor. La película tampoco busca la lagrima fácil. A mi me conmovió, porque era algo real, porque realmente ocurrió, porque la humanidad tiene ese pasado siniestro, que a día de hoy se sigue repitiendo en conflictos absurdos, donde mueren personas inocentes, donde las mujeres y los niños tienen que olvidarse de una vida normal. Y escapar de bombas, metralletas y desear un plato de comida caliente. A día de hoy, el odio se sigue cultivando, y no nos damos cuenta. También se podría destacar, una pareja de personajes, “los filósofos”. El personaje de Mark Feurestein, me causó, mucha simpatía. Sus gafas y sus inquietudes intelectuales, sin saber usar un martillo. Además de que en esas situaciones, donde se reúne tanta gente, siempre está el filósofo de turno; que intenta aportar alguna de sus ideas.

Son bastante notables las escenas de acción bélica, no son demasiadas, no es una película que se centre totalmente en estrategias militares, ni en como se lanzaban las bombas de diferentes bandos. “Resistencia” es una muestra de lo que conlleva un conflicto, una guerra, del poder de la familia, y la fuerza con la que los seres humanos, quieren seguir conservando esa humanidad, ante las masacres, el odio, la corrupción, el sufrimiento y por supuesto; el dolor y la pérdida.

Australia

Baz Luhrmann me regaló una de mis pelis favoritas, “Moulin Rouge” e impulsada por su nombre a la dirección de “Australia”, pues he ido al cine a verla. ¿Qué me he encontrado?, pues una película que intentaba ser lo que no conseguirá.

En la primera parte de la película encontramos unos colores vivos en pantalla, una fotografía bonita y a una Nicole Kidman insoportable. A un atractivo (o por lo menos para mí) Hugh Jackman. Pero después de presentar la historia a un ritmo surrealista con toques de humor absurdos, que recuerda vagamente a “Moulin Rouge”. Aparece la pretensión de ser ese nuevo clásico épico. Y yo no sé si es que para que un largometraje se convierta en obra maestra, los cineastas se empeñan en que dure más de hora y media ¡Si no hace falta! Y tampoco hace falta, mezclarlo todo excesivamente…

Me ha resultado típica, tópica, ñoña, incluso se me ha hecho en algunos tramos aburrida. Tiene todos los ingredientes que podrían convertirla en una buena película: acción, bonita fotografía, actores de renombre, amor…, pero es que la extravagancia con la que está presentada, hace que se me quiten las ganas de que me guste. Tiene un toque puramente comercial. Demasiado ambiciosa en su producción, que no le quita mérito, intentando homenajear a las películas clásicas de este género. E intentando luchar para convertirse en como han dicho algunos críticos, en la nueva “Memorias de África”, pero es que cuando una película es tratada para obtener beneficio en taquilla y ser acto seguido, endiosada, no tiene el mismo efecto en el espectador. Y esta película ha intentado seducirme de forma que lo he notado tanto, que me ha cansado a los tres minutos al conocer su objetivo.

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Quizás lo que más me haya gustado de la película es el niño, porque se muestra la ternura y la inocencia de los más sabios, obviamente, esas criaturas que hacen que la vida sea maravillosa, porque a sus ojos todo es como un cuento, una historia que hay que contar siempre…

Por lo demás, puedo sobrevivir perfectamente sin verla, porque no encuentro nada nuevo. Entretiene por supuesto, pero salgo francamente decepcionada. Supongo que esperaba encontrar algo más original, debido a las expectativas que tenía con quién la dirige. Y porque Nicole Kidman suele elegir bien, pero es que ni ella, me ha convencido. En fin…una cosa sí que quiero…visitar Australia.

La Tumba del Emperador Dragon

La última película de la saga de “La Momia”, dirigida por Rob Cohen es una superproducción que hará que el espectador esté pendiente en su butaca de la cantidad de seres extraños, acción y momias, claro está, elevado a la máxima potencia. Mientras que las películas predecesoras tuvieron lugar en el mítico Egipto, ésta como ya lo hiciera otra saga: “Los piratas del caribe”, cambian de escenario rumbo al lejano oriente. Allí también había momias señores.

El despiadado emperador chino, interpretado por un desganado Jet Li, siembra el temor por todo su reino, hasta que es maldito por una bruja a una muerte para toda la eternidad. Alex O’Connel, lo resucitará de una forma no intencionada. A partir de ahí, el matrimonio O’Connel volverá a las andadas, tras haber aparcado su vida como intrépidos espías, buscatesoros o arqueólogos…

Si algo tuvo bueno la primera parte de todas fue que recuperó un género que se creía perdido. Se volvía a resucitar a las momias en el cine. Y la primera entrega fue una bonita reaparición y simpática película de entretenimiento. En esta tercera parte se intenta repetir el humor fresco de la primera pero sin resultado. Ni John Hannah consigue sacar una sonrisa. El humor es llevado a base de gags demasiado vistos y tontos. Aunque en esta nueva entrega se muestra como Rick y Evey tienen una gran relación matrimonial, pero no pueden dejar de ser aquellos aventureros de las dos anteriores películas. Y como era normal, su hijo, Alex, comparte la misma forma de ser que sus progenitores.

Brendan Fraser está como siempre, con la misma cara, el mismo registro, pero bueno, hace de Rick O’Connel, tampoco se puede hacer más. Pero si hay una cosa que molesta mucho a los espectadores o seguidores de una saga es que cambien a los actores. En este caso el cambio bastante notable de Rachel Weisz a Maria Bello. El cambio se nota y bastante. Mientras que el personaje de Evey en las dos anteriores, tenía personalidad, el de la tercera es un personaje plano y aburrido. Pero puede decirse que el personaje de Michelle Yeoh da a la historia, un aire de las películas orientales algo interesante. Sobre todo, a nivel de vestuario y las escenas de lucha, intentando emular a las películas asiáticas.

Los guionistas de esta nueva producción han explotado al máximo toda la mitología, leyendas y seres que podían incluir en una historia de estas características. De un momento a otro, el espectador puede pensar que en el horizonte aparecera Anakin Skywalker con un sable láser o Legolas tirando flechas, ¿Qué mas da? Todo tiene cabida en La tumba del emperador Dragón. Incluso unos planitos al estilo “La casa de las dagas voladoras”. Pero las cosas como son, los efectos especiales y las batallas están bien rodadas y no tienen desperdicio. Aunque el encanto de tormentas de arena en pleno desierto y pirámides solo se consigue estando en Egipto. Sinceramente, se echa de menos a Imhotep.

El problema quizás de lo que ya se ha convertido en una saga, es la mezcla de seres fantásticos, como abominables hombres de las nieves, momias orientales, muertos vivientes y dragones de tres cabezas, junto con una historia que intenta no tambalearse a lo largo del largometraje, más unas pinceladas de humor y otras de romanticismo. Todo no se puede. Esta película es prueba de ello. Aunque resulte entretenida, no deja de ser una película estupenda para comerse unas palomitas y por supuesto, no pensar en la cantidad de efectos especiales que rellenan cada plano. Eso es este largometraje, una estupenda entretenta de efectos especiales, de seres fantásticos, y para intentar echar unas risas. Un estreno típico de verano, pero nada más. Para los que vayan sabiendo lo que van a ver, será perfecta. Los que esperen un peliculón, mejor abstenerse y para los seguidores de la saga será otra más. Pero eso si, la saga de la momia por más que intente emular la magia y chispa de la trilogía ochentera de Indiana Jones, se ha de decir que el intento es fallido.

Superagente86

Ayer fui al cine sin más pretensiones que las de pasar un buen rato y evadirme de las obligaciones y de que no estoy de vacaciones. Fijándome en la cartelera vi al siempre eficiente Steve Carrell y pensé que ver Superagente86 seria una buena opción y no me equivoqué.

“Superagente86” es un guiño a la serie del mismo nombre de los años 60. Como todo proyecto que intente rememorar alguna gran serie o película conlleva sus riesgos, pero creo que este largometraje puede pasar como una simpática comedia llena de fantásticos momentos de la mano del genial Steve Carell.

La primera parte de la cinta es todo un sketch humorístico, y no solo queda ahí la cosa, si no que también en esos puntos de humor, la crítica contra la sociedad americana y también contra los prejuicios sociales hacen hueco. Situaciones surrealistas, cómicas, frescas, divertidas con un dúo que tiene química. Anne Hathaway no lo hace mal. Aunque sin lugar a dudas, el autentico protagonista es Steve Carrell, uno de los mejores cómicos que hay a día de hoy en el cine en mi opinión. Sin excentricidades, sin grandes mohines, su seriedad implacable ante situaciones desternillantes es lo que hará sonreír o reír a carcajadas al espectador.

La segunda parte de la película transcurre como si se hubiera dado un giro a una peli al más puro James Bond, pero sin perder ese buen rollo y los toques de humor.

En conclusión, como agradezco una buena comedia, una buena película que me entretenga simple y llanamente, que me haga reír y me despeje. “Superagente86” cumple lo que se espera de ella, entretenimiento y risas.