Que se mueran los feos

Que se mueran los feos fue la película que elegí el fin de semana pasado. Me apetecía una comedia. Nada de pensar mucho, simplemente entretenerme y echar unas risas o por lo menos un rato divertido y acerté.

Esta comedia española está dirigida por Nacho G. Velilla y tiene a la cabeza del reparto a dos actores españoles como la copa de un pino. Hablo de Javier Cámara y Carmen Machi, ambos conocidos por diferentes series de comedia española de televisión. Si bien es cierto que son geniales en su campo, en el de hacer reír al espectador, tienen cierto toque dramático que saben muy bien como tocar la fibra sensible a la audiencia, y de ahí que los considere como dos grandes de la interpretación actual.

La historia es bien sencilla. Eliseo es el feo del pueblo, harto de los cuchicheos y chistes a costa de su belleza en su entorno, quiere romper con la vida rural y emigrar a la ciudad para continuar sus estudios y así también poder encontrar al amor de su vida. Hasta que Nati su cuñada aparece en escena y todo cambia…

Si bien el argumento es sencillo, se ha de tener en cuenta que a parte de Machi y Cámara, los secundarios son bastante simpáticos, Tristán Ulloa, Juan Diego, Ingrid Rubio, María Pujalte, incluso Hugo Silva se deshace de su registro habitual para sorprendernos con otro tipo de personaje. Pero la mención especial se la lleva Julián López por ese personaje que no puede faltar en todo núcleo rústico, el tonto del pueblo. Sin lugar a dudas, con este personaje las risas están aseguradas.

La película tiene una fotografía que llama la atención porque utiliza un entorno rural, un pueblo en toda regla, mostrando un contexto costumbrista. La fiestas del pueblo con su verbena y sus músicos cutres, la peluquería con las abuelas comentando, las vacas y el entorno totalmente campestre. Supongo que estoy tan harta de la capital y el metro, el autobús, contaminación y aglomeración de gente, que el hecho de ver un contexto tan rural, me encantó. Algunos dicen que recuerda al estilo “landismo”, pero a mí me pareció natural y con el encanto que tienen los pueblos, aunque queramos huir de ellos.

Es una comedia “Made in Spain”, sencilla, que busca que el espectador simplemente pase un buen rato. Pero yo confieso aquí, que me lo pase en grande y que me encantó el mensaje que tiene, ayudado por la muy bien elegida canción de Mocedades, “Eres tú”. Porque que más da ser Eliseo, el feo o Nati, todos queremos ser alguien para otra persona y da igual nuestro aspecto físico. Todos queremos ser el protagonista de la letra de esa gran canción.

Simpática película. Muy recomendable.

Un hombre lobo americano en Londres

Tenia ganas de ver una película de terror y dije, “¿Por qué no de licántropos? Y así fue, la ultima que recuerdo de hombres lobo es “Underworld: Evolution” que no me convenció demasiado y después una soporífera “La marca del lobo”, pero me acordé de una peli que llevaba mucho tiempo detrás intentando verla.

“Un hombre lobo americano en Londres”, en Londres ¿eh?, que no Paris, puesto que hay una película posterior a ésta, que es en Paris y que es francamente mala, en mi opinión, nada que ver con la que se desenvuelve en tierras británicas.

Dirigida por John Landis (Granujas a todo ritmo, El príncipe de Zamunda), tiene ese toque ochentero, que tanto me gusta recordar. Pero para nada cutre, en vestuario y el doblaje pues se nota, obviamente, pero es considerada por muchos como film de culto y la verdad es que los efectos especiales, el maquillaje y una buena banda sonora que se introduce perfectamente en cada escena, hace que esta comedia negra, envejezca francamente bien. Esa mezcla de humor, con momentos de tensión y el mito de los licántropos ha resultado ser una gran combinación de entretenimiento. Es más, tengo que decir, que es la mejor película que he visto sobre hombres lobo (me falta “Aullidos”, que es de la misma época), son destacables las escenas de la transformación en hombre-lobo y todo el temor que se contagia al espectador ante lo sobrenatural y dichas criaturas.

anamericanwerewolfinlondon

Quizás la película se tambalea un poco con la historia de amor tan típica y tópica de por medio, porque el principio es francamente genial. David y Jack son dos amigos norteamericanos que se encuentran en Inglaterra de viaje mochilero por toda Europa. El viaje se verá truncado al ser atacados por una extraña criatura. Lo que David no conoce es lo que le depararía la próxima luna llena…y a partir de ahí, comienza todo un espectáculo de risas, sustos y por supuesto, entretenimiento.

Podemos destacar de la película, bastantes escenas, las ensoñaciones de David en el hospital, no sé si son más cómicas que siniestras, pero esa duda, gusta y como ya he dicho antes, el principio es genial. No quiero contar mas detalles, porque animo a todo el mundo a que la vea, sobre todo, si gustan de criaturas fantásticas, en especial, licántropos. Las actuaciones de la pareja de amigos americanos, interpretados por David Naughton (David Kessler) y Griffin Dunne (Jack Goodman), me parecieron de lo más carismáticas.

Resumiendo, buenos efectos para la época, de hecho, el reconocimiento fue el Oscar al mejor maquillaje. El mito del licántropo es genialmente llevado a la pantalla, tiene escenas memorables…en mi opinión, recomendable al 100%.

Y lo dicho… cuidado con la luna

luna

Superagente86

Ayer fui al cine sin más pretensiones que las de pasar un buen rato y evadirme de las obligaciones y de que no estoy de vacaciones. Fijándome en la cartelera vi al siempre eficiente Steve Carrell y pensé que ver Superagente86 seria una buena opción y no me equivoqué.

“Superagente86” es un guiño a la serie del mismo nombre de los años 60. Como todo proyecto que intente rememorar alguna gran serie o película conlleva sus riesgos, pero creo que este largometraje puede pasar como una simpática comedia llena de fantásticos momentos de la mano del genial Steve Carell.

La primera parte de la cinta es todo un sketch humorístico, y no solo queda ahí la cosa, si no que también en esos puntos de humor, la crítica contra la sociedad americana y también contra los prejuicios sociales hacen hueco. Situaciones surrealistas, cómicas, frescas, divertidas con un dúo que tiene química. Anne Hathaway no lo hace mal. Aunque sin lugar a dudas, el autentico protagonista es Steve Carrell, uno de los mejores cómicos que hay a día de hoy en el cine en mi opinión. Sin excentricidades, sin grandes mohines, su seriedad implacable ante situaciones desternillantes es lo que hará sonreír o reír a carcajadas al espectador.

La segunda parte de la película transcurre como si se hubiera dado un giro a una peli al más puro James Bond, pero sin perder ese buen rollo y los toques de humor.

En conclusión, como agradezco una buena comedia, una buena película que me entretenga simple y llanamente, que me haga reír y me despeje. “Superagente86” cumple lo que se espera de ella, entretenimiento y risas.