Sacadme de la Navidad!

“Navidad”, hace tanto tiempo que la odio, que ya no sé cual era el propósito de ésta. No quiero quitarle la ilusión a nadie de esta época tan supuestamente, fantástica, maravillosa, familiar y tierna. Esta época donde todo el mundo canta villancicos, hay regalos y todo el mundo sonríe y dicen: “Es que es Navidad…”

Y ahora vengo yo y digo eso que siempre le fastidia a tantos: “¿Y qué?, que se acabe ya de una vez”.

No voy a decir nada nuevo, si comento aquello de que me parece un período sumamente hipócrita, donde todo el mundo felicita a todo el mundo, parece que el altruismo está presente por todas partes. Pero yo solo veo turrones, mazapanes (que no me gustan), adornos navideños a los cuales tengo alergia, películas moñas y tontas, de argumentos predecibles, donde siempre hay un Santa Claus de por medio con aspecto de abuelo entrañable. Y yo amigos, me pongo de los nervios…Odio el marisco y en esta época se come más, odio ir a la tiendas a comprar por comprar el resto del año, así que, imaginaos mi cara cuando tengo que ir a los centros comerciales, chocarme con la marabunta, no encontrar lo que quiero porque se ha agotado y encima una subida de precios, gracias a la ohhh blanca navidad…encima tengo que soportar los villancicos ingleses como “We wish you a merry christmas” que todo el mundo canta mal a posta, porque suena mucho más gracioso. Sinceramente, prefiero el villancico “la virgen se estáaa peinando, entre cortina y cortina…” que ya me dirás que tiene eso de navideño, pero bueno.

El 24 de diciembre, cenas más, sales y te das una vuelta y el día 25, vuelves a seguir comiendo. ¿Pero por qué?, y los platos que hay que fregar después…montaña de vasos, porque se ha bebido agua, refrescos, sidra, no sé que…

Sí soy una aguafiestas, pero es que no me gusta este período. En vez de ponerme más amigable, me pongo insoportable… “Felices fiestas”, pero ¿qué se celebra? En serio, ¿alguien lo sabe? Se le cuenta a los niños la historia del niño Jesús, pero en quién están pensando los niños y no tan niños, en los Reyes Magos y Papá Noel, que para eso traen videoconsolas, videojuegos, ropa, dinero, etc, etc. Y lo explica una que es agnóstica, y no creo en cuentos, si hay algo que me gusta de la Navidad, son los días en los que no hay que ir a trabajar. Y bueno, para no ponerme totalmente “Grinch”, me gusta el 6 de Enero, porque mi madre hace chocolate y se come roscón (que tampoco me gusta), pero me gusta ver a los niños con cara de ilusión. Pero también me acuerdo de tantos otros niños que nunca abrirán un solo regalo, porque no viven en este lado del mundo, que aún con crisis económica, seguimos consumiendo. Y se siguen tirando platos de langostinos, tigres, sopas, etc, etc y en Navidad, se sigue muriendo la gente de hambre. Se sigue odiando al vecino que no te deja en paz, por mucho espíritu navideño que te posea y por mucho que se toque la pandereta…

No sé quién me hizo ver esto así, o fui yo misma, porque soy el monstruo anti-navideño, pero es que tengo que ser sincera, y es que me molestan hasta el soniquete de los cascabeles. Creo que toda esta manía la tengo desde que era una cría y me obligaban a vestirme de pastorcilla, menos mal que fue en sus tiempos de pastorcilla, que si me llegan a obligar a disfrazarme de mula o buey, supongo que odiaría más este período.

No os deseo Feliz Navidad, porque no creo en ella, os deseo un buen fin de año y buen comienzo. Y os deseo que el 2010 venga cargado de buenas cosas. Eso sí que me importa, terminar un año y empezar otro, porque significa que estamos vivos y sí que deseo cosas buenas para el mundo.

Y supongo que después de esto, me lloverán las críticas y pido disculpas si con todo esto, puedo ofender a alguien, pero es lo que pienso.

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