Citando a Christopher McCandless II

De nuevo rescato un fragmento del libro “Hacia rutas salvajes” de John Krakauer, para acercar la vida de Christopher McCandless, su forma de pensar y su forma de sentir la vida, tan especial, tan romántica, tan única…

El domingo por la mañana, tras asistir a misa, decidió hablar con Alex sobre <<forma de vivir>>. <<Alguien tenia que convencerlo de que estudiara, aprendiese alguna profesión e hiciera algo de provecho>>, continúa.

Sin embargo, cuando volvió al lugar donde McCandless acampaba e intentó soltarle un pequeño discurso sobre la necesidad de labrarse un porvenir, el muchacho lo interrumpió con brusquedad.

-Mire, no debe preocuparse por mí- manifestó-. He ido a la universidad. No soy un mendigo. Vivo así porque quiero.

“Vivo así porque quiero” y ¿Cuántas personas pueden decir eso?, ¿Cuántos son capaces de cogerse una mochila y vivir como realmente se desea? Quizás no se entienda mi fascinación sobre tal muchacho alocado e inconsciente, vulgar o rebelde. En mi opinión, Chris o Alexander Supertramp como el mismo se apodó, era un alma incomprendida, mas amigo de los árboles y la naturaleza que de los propios seres humanos que lo rodeaban. Sin embargo, según se sabe, era muy sociable y generoso, pero sobre todo, inteligente. Suelo repetir muchas veces que las personas que leen mucho o ven muchas películas, tienden a idealizar la vida, quizás eso le ocurriera a Chris. Jack London, Thoreau, fueron sus grandes héroes, los que le impulsaron a encontrar su meta, su viaje y su rumbo hacia tierras indomables, tanto como su espíritu.

Ojala todo el mundo tuviera una Alaska a la que viajar, encontrar y respirar ese viento que guía el alma para encontrarse a uno mismo y ser libre.

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