Y todas las canciones hablan de mí

¿Cómo era nuestro olor?

¿Era ácido y metal?

No consigo recordarlo, aún no

Soy todo lo que prometí
No llegar a convertirme
Tú eres lo que nunca dijiste ser

¿Qué voy a hacer con todos los abrazos que hice a medida para ti?
¿Cuándo volverás a ser quién conocí?

 

Guerra y Paz (Zahara)

 

No me importa que leas mi dolor, esta soy yo, siempre fui así. Escribir como vía de escape hacía ninguna parte.

Sufro de pesadillas y todos los monstruos a los que temía, no están. Me he dado cuenta de que no soy tan miedosa como creía, ahora siempre hay luz en la habitación y esa luz, llora. Apenas hay pesadillas, porque no hay sueño. Y apenas hay miedo, porque la estrella que llora junto a mi cama, me ha hecho fuerte y valiente, sin darme cuenta.

Parece que todas las canciones hablan de mí, parece que todos los versos de estribillos y finales, ya estaban escritos, aunque siempre haya un latido que se resista a apagarlo. Sé que el tiempo me dará todo lo que ahora necesito. Y aunque leas esto, no va para ti. Es para mí. Ya no eres nada importante, ni prioritario. Existes como un número binario, más cero que uno. Eclipsado. Brilla lejos, si es que tienes suficiente energía vital. Esta nave estará muy lejos para poder sentirse cegada, porque ya no hay vendas. Y la nave va cogiendo ritmo, va cogiendo la velocidad propia de la luz, la luz que resurge de donde tú la habías retirado con tonterías absurdas y sentimientos prefabricados.

Veo un diente asomar, es todo lo que importa ahora mismo, ese dolor y no el que poco a poco, va cicatrizando, pues no quiero comer más veneno…al final, tú fuiste demasiado esfuerzo, a rebufo, a remolque…nada a lo que hay que darle cuerda, merece la pena.

Y ahora, todo es mejor, más brillante, más emocionante. Ahora, descubro cuántas cosas me estaba perdiendo, ahora descubro que me descubran y brillo fuerte. Muy fuerte, como esa estrella que creyó verse apagada, pero no, porque había llama y energía suficiente para activarla de nuevo y encenderla, y alumbrar el alrededor de quién quisiera volver a mirarla y así es. Ahora hay versos y posibles versos, ahora hay magia, ahora hay todo cuando creí la nada. La vida es un huracán que entra por la ventana, pone todo patas arriba pero es mágica, eléctrica y galáctica y yo estoy en ella. Ahora sí, y para exprimirla al máximo como siempre hice y he sabido hacer.

Futuro espérame, presente fluye. Simplemente ser.

El universo vacío, astronauta perdido

Frío inalcanzable, calor absoluto. Lágrimas desde las entrañas, gotas que derriten el iceberg de tu alma. El viento golpea una vez más en mis pestañas. Amanece en mi estómago un dolor incipiente que recorre a latigazos la cabeza hasta los pies. Y no hay electricidad posible, no eclosionan las estrellas, no hay nada. Nihilismo avanzando, el crack de algo que se ha roto, no hay pegamento que pueda repararlo todo de nuevo y si acaso, la última esperanza a modo de último cartucho podría avivar las llamas, pero sola no puedo. Yo no puedo. Se me nublan las emociones, se me nubla la razón y los recuerdos son taladros incesantes, ruidosos de un futuro que quiere ser y no sabe que será. Me moriré de ganas de decirte que no me acuerdo de olvidarte, que pesará siempre aquello que no nos dijimos, aquello que fue siempre expectativa y nunca real. Fragilidad emocional, vaya pesadilla absurda, vorágine y huracán. Tristeza, rabia, dolor, no quieras ocultar que no existe la elección del momento. Siempre hay elección y fue fuego. El hielo eligió fuego, pero no mi llama. Te perdiste y yo te llamaba a gritos, soltaste la cuerda de la nave y el espacio te ha engullido. Astronauta perdido. Yo capitán de la nave, hago caso omiso a quiénes me ordenan dar la vuelta y dejar de buscarte, porque ya no estás. Cuelgo la llamada, Houston tenemos un problema. El capitán ha perdido el rumbo y la cabeza, va en busca de la nada. Astronauta perdido. ¿Acaso hay algo más? Creo en fantasmas, en el espacio sideral, creo que aún puedo virar hacia donde tú estás, lo llaman fe y siempre pensé que no creía en nada. Pum, pum inconsciencia solamente eso, aún me queda un poco de esa que me hizo conducir un Ferrari a 200 km por la vía de la vida. El maletero abierto y sin miedo. Quiero el castillo que construimos, quiero el reino donde vivíamos, pero no estás. Tú no estás. Y no sé si aún hay esperanza, miro a las estrellas y al universo clamo que vuelvas. Solamente tienes que ahondar en la escarcha, romperla, ahí me encontrarás. Vuelve. Trata de volver y si no vuelves, por favor déjame marchar. Libre, sin lastres, aunque tenga heridas en mi espíritu, mi esencia golpeada y el corazón inerte, de este tsunami he sido superviviente. Pero déjame que vuelva a mi nave, que programe otro nuevo destino y cambie el rumbo, aún hay tiempo.

Aviso al astronauta perdido. Vuelva a la nave. Ubicación y localización, la de siempre, latitud y longitud, amor y bendita rutina. Último aviso al astronauta perdido, la nave empieza a alejarse…

 

 

Lo que nadie te cuenta de la maternidad

Hace mucho que no publico aquí…la falta de inspiración, las tareas del día a día, pero ahora que he sido madre recientemente, me han vuelto las musas, musas hormonadas, musas postparto. Me decido a escribir mi experiencia como madre novata, sin querer dar consejos ni traumatizar a nadie, simplemente mi realidad.

Mi parto : cada una tiene una experiencia, a mí me fue mal, después de dilatar 9 cm, una epidural mal puesta, sufrir todos los dolores horribles, terminó en cesárea, mi pequeño nació el 28 de diciembre y no, aquello tuvo poco de inocentada.

Los días en el hospital no puedo ni describirlos. Mi cuerpo dolorido, roto, vacío, me sentía como un trapo envuelto en un camisón horrible. Mis piernas elefantiasicas, mis tetas enormes, la barriga colgando y un dolor que no podía ni ponerme derecha. Vamos, para que esos días me hubieran presentado a alguien…menuda imagen.

Mientras, todo el mundo preguntando por la subida de la leche y allí ni subida ni bajada, na de na. Pero el bebé con hambre y por más que le arrimaba la teta, se escapaba de ella como si fuera todo lo contrario a su sustento.

Solo quería irme a casa.

En casa, pensé que todo sería mejor. Pero me sentía extraña hasta en mi propio hogar, era extraña en mi cuerpo, y aún más extraño, tener al bebé al lado, tan pequeño, tan indefenso, tan dependiente de mí. Y él decidió no engancharse a comer y ahí aparecieron palabras antes desconocidas para mí : lactancia, sacaleches, pezoneras…

Y todo el mundo opinaba, y mientras más consejos, más lloraba yo. Cuestionándome qué había hecho, cómo iba a salir adelante y cómo lo habían hecho las demás madres del mundo, de la historia y cómo habían podido repetir. En aquellos días, si la humanidad hubiera dependido de mí, se habría extinguido.

Y empezaron a pasar los días y el tema lactancia no mejoraba. Las pezoneras ya eran mis mejores amigas. El bebé, un santo, pero yo seguía sintiéndome culpable por no darle teta en condiciones, por no haber parido. Las hormonas en mi cabeza burlándose de mí.

Menos mal que todos esos días han ido pasando, pero las preocupaciones han ido en aumento. Aunque empiezas a sacar fuerzas sobrehumanas para que a tu bebé no le falte nada. Pero tienes la sensación de que algo has dejado en el camino, de que estás haciendo todo mal o casi todo, que los consejos y opiniones te sobran, salvo aquellas que te dicen «haz lo que tú creas, tú eres la que mejor sabes lo que hay que hacer para tu hijo», aunque te critiquen por dar un biberón, aunque te quejes y puedan pensar que eres una floja. Los sentimientos que una nueva madre que nace también junto a ese bebé, son emociones que nadie cuenta. Solo se ve la foto y la sonrisa, que también, tu bebé se convierte en lo mejor de tu existencia. Pero también piensas si volverás a leer un libro, ver un capítulo de una serie o ducharte tranquilamente. Porque lo de dormir a pata suelta es algo de lo que ya me despedí y lo de no tener preocupaciones también. Ahora es una preocupación constante.

La maternidad no es fácil, todas esas madres que no contaron esto, que lo vivieron en silencio, que lloraron de madrugada abrazando a sus pequeños, las que miraban a sus maridos como si no los conocieran de nada, las que estaban de mala leche con toda la casa llena de familia y las que contestaban mal a los que más querían, todas saben de lo que hablo, porque todas han pasado por esto, pero no se dice, no se cuenta.

Solo sé que ahora, tengo las tetas de una vaca lechera, la tripa llena de estrías, ojeras y solo me apetece volver a salir a la calle y verme guapa. ¿Superficial? Pues sí. Ahora solo sé que todas las que son madres tienen mi respeto. Ahora sé lo que se siente al mirar la cara de tu bebé, todo lo que te remueve por dentro, todo eso que nadie te cuenta, nadie te explica, creo que por que ninguna podría poder explicarlo, yo no puedo tampoco, es demasiado.

Puerperio, bendito infierno.

Las ventajas de ser millonario

¿Os acordáis cuándo el verano era eterno y teníais ganas hasta de que empezara el colegio?  yo tampoco…

Últimamente juego a la lotería con unas compañeras del trabajo, nunca he jugado mucho y siempre me quejaba de que no me tocaba nada, pero si es que si no empiezo por jugar, no va a venir a mí una suma suculenta de dinero, eso es así y no es probabilidad, es de cajón.

Resulta que empezamos con las corazonadas de que iba a tocar el décimo de la lotería en un pueblo de Soria, luego dijimos de León, Salamanca, Cáceres, al final reunimos 4 décimos y los compartimos entre risas, con eso del ¿te imaginas? nos tocaron finalmente 20 euros. Esos 20 euros, seguimos soñando y miramos las diferentes opciones: que si el euromillones, que si el cuponazo del día del padre, etc…y así.

Me he dado cuenta que soy pobre hasta para soñar despierta con el famoso ¿te imaginas? que creo que usan como eslogan algunas loterías para su campaña de publicidad. Primero empiezo a pensar, “Buah, me haría la vuelta al mundo por supuesto, y nada de hostales, un buen hotel, de estos que tienes todo incluido” y luego pienso: ” A mí no me va a tocar, si no estoy tan mal, no me puedo quejar, si realmente soy una afortunada de la vida…”. Y digo yo luego ¿quién te está coartando para que sueñes a lo grande?, ¿quién?, si desear no es malo, si divagar de que te tocaran un montón de millones de las antiguas pesetas, no es malo, ¡es humano! (como Chenoa). Entonces, esta mañana que me ha costado salir de la cama más de lo normal y ya es decir, en esta primavera disfrazada de invierno de Enero, he pensado, si fuera rica, aprovecharía más la vida y no se me pasarían los años tan fugazmente, porque la vida de los trabajadores normales de a pie, pasa muy rápido, porque el trabajo tatúa fieramente los hábitos cotidianos.

-Alarma a las 6,30, saca al perro, desayuna corriendo, atasco, trabajo, trabajo, trabajo (así x9), come, vuelve a casa, limpia, la compra, saca al perro, Netflix y así.

Y demos gracias a que esta Netflix para despejarnos la cabeza.

Si fuera rica, lo primero que haría sería destruir esa rutina, me levantaría siempre con la certeza de que haría algo nuevo, algo diferente, que los madrugones merecerían la pena, porque quizás me despertaría contemplando las pirámides de Egipto, en una playa de Bali, visitando el Machu Pichu, volviendo a Nueva Zelanda. Iría muchas más veces al teatro, conciertos, iría de compras sin tener que estar pendiente de la tarjeta y tu propio límite de: “bueno, ala, ya te has dado el caprichito”. Iría al gimnasio conscientemente porque tendría un entrenador personal, estaría como Paula Echevarría, porque serían 24 horas para mí y solo para mí y para hacer lo que me diera la gana. Creedme que escribo esto y pienso : “materialismo”, “superficialidad”, “hedonismo”, pero porque no soy rica, claro…

Bali
Yo admirando la playa de Bali, a la que voy habitualmente, y tengo tipazo

Mi sueño sería montar una librería-cafetería supercuqui, que incluso yo misma llevaría, sin la preocupación de va bien o no, porque sería mi hobby y yo estaría forrada, y me daría igual. Lo disfrutaría, entre viaje y viaje, evento cultural y masajes, tendría mi librería. La, La, La, La.

librerías-bonitas
Feliz entre libros

Otro sueño sería montar una casa Rural, supermona, en cualquier sitio del País Vasco o Navarra y luego tendría una casa en Zarautz de cara al mar. También tendría un chalet supergrande con una gran piscina en mi tierra, al lado de Úbeda, y montaría varios negocios allí. Pero como sería tan sumamente rica, no estaría con la presión de sacarlos adelante, pero estaría pendiente, porque aunque fuera rica, no me gustaría dejar de trabajar. Trabajaría “relajá”.

Zarautz
Las vistas desde mi casa de Zarautz

 

Y eso haría, y ahora, corto esto, apago la imaginación y voy a abrir el correo del trabajo a ver que tengo…

 

 

Pero que nadie coarte tus sueños, soñar es de las pocas cosas gratis.

8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer

Hoy 8 de Marzo, es el día Internacional de la Mujer y siempre he pensado que el día que no celebremos este día, será cuando hayamos conseguido todas nuestras metas en igualdad.

Este año, con el reciente movimiento americano del “Me too”, “Time’s up” y tantas famosas denunciando acoso sexual está siendo más visible que nunca. La dolorosa cifra de mujeres asesinadas en nuestro país,  la brecha salarial por hacer el mismo trabajo, los micromachismos diarios, incluso de nosotras mismas, por haber asumido ciertas cosas que nos ha inculcado la sociedad, la pésima conciliación laboral y escasa baja de maternidad y paternidad, por estas y tantas cosas, este día tiene vital importancia.

Hoy hay que dar voz a aquellas que no pueden gritar porque desgraciadamente sus países viven anclados en el patriarcado rancio y violento. Hay que alzar la voz por todos esos hijos huérfanos de madre y por las que murieron golpeadas, acuchilladas, violadas. Hay que alzar la voz para que llegue el día que no nos de miedo salir de noche e ir por una calle más oscura. Alzar la voz para que nos devuelvan el sitio que nos corresponde en respeto, como creadoras de vida y respeto para las que elijan no hacerlo. Hay tantas cosas que hay que romper y luchar para que podamos mirar frente a frente a nuestros compañeros de vida y convivencia social. Educación y más educación. No más críos de quince diciendo que nuestro lugar está en la cocina o que sus novias tienen que enseñarle el móvil. No somos de nadie. No somos propiedad. Somos libres, fuertes e independientes.

Este 8 de Marzo, lo estoy viviendo de manera especial, de hace un tiempo a ahora, yo que soy mujer, estoy aprendiendo a admirar aún todavía más a todas las mujeres, todas libran una pequeña o gran batalla. Y ahí están, madrugando, trabajando, yendo a por sus hijos, dando lo mejor de ellas mismas, sobreponiéndose al llanto tantas veces, poniéndose a prueba una y otra vez.

Admiro a todas por cualidades pequeñas o muy grandes. Admiro a mi abuela Dolores cuando en tiempos muy lejanos ya, dónde la mujer necesitaba viajar con un varón y permisos de su padre para poder trabajar, mi abuela ni corta ni perezosa, desafío aquella realidad social y se plantó en Madrid, quizás solo estaba siendo rebelde, pero aquello también era ser valiente, rompió reglas, estaba siendo feminista, aunque luego ella sea muy machista para otras cosas, incongruencias de la vida. Admiro a mi hermana pequeña, que ha elegido una profesión que sigue siendo de hombres a día de hoy, donde tiene que luchar por hacerse un hueco, porque tendrá que soportar muchos comentarios insolentes que la pongan en duda, y sin embargo, ahí está y dando lo mejor de ella misma, llegarán los reconocimientos, porque llegarán. Admiro a mi madre todos los días, porque es muchas profesiones en sí misma, enfermera, cuidadora, maestra, limpiadora, cocinera, psicóloga, cómica, costurera, decoradora, mi madre es todo en uno, es una mujer fuerte, valiente, luchadora, alegre y sobre todo, una muy buena persona y una madre con mayúsculas. Una mujer versátil que se ha adaptado a todo tipo de situaciones, entornos y lugares. Admiro a mis compañeras que vienen con ojeras, se toman su café y hacen su trabajo maravillosamente. Admiro a mis jefas, mujeres con carácter, tachadas de prepotentes por hacer bien su trabajo.

Admiro a todas y cada una de las mujeres, que tienen una enfermedad o un hijo con enfermedad y que no se quejan, que levantan la persiana cada día y dicen “para adelante”.

Os admiro y seguiremos luchando, hoy 8 de Marzo y todos los días, superando cada pequeña o gran batalla. Seguiremos al pie del cañón, por la igualdad real en derechos.

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Hoy podría ser un día cualquiera

Hoy, un miércoles cualquiera, un día más de febrero, un día más para empezar algo nuevo.

Hoy podría ser un cumpleaños, festivo o un sábado, pero es mitad de semana. Hoy es un nuevo viaje en tren, en coche, un nuevo impulso de oxígeno. Hoy.  24 horas más para elegir que hacer con ellas, para exprimirlas al máximo, para embarcarte en proyectos, para repartir abrazos, reírte hasta que duela y sacudir lo que nos sobra.

Hoy es hoy, no es mañana, no es ayer. Hoy significa, porque todo lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad como decía Russell Crowe en Gladiator. Mañana dibujaré un futuro, pero mientras, sigo en este vagón, no atisbo el destino, porque cuando comiences tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo y cuando no quieras que lo sea, sé consciente de que te aportará algo. Y aquí estamos, hoy, febrero, miércoles, un miércoles cualquiera…

Razones por las que sí estoy siguiendo este nuevo Operación Triunfo

El primer OT fue un fenómeno televisivo, musical y social, yo me enganché ya demasiado tarde, pero recuerdo a los fans, recuerdo como se vendían como churros los cds individuales de las galas y me sonaban los nombres. Lo que pasó después con todos los concursantes, ya lo sabemos todos. Creo que luego volví a ver un OT en el que salía Danni Úbeda y como era de mi pueblo, pues lo vi. Y luego como no soy muy amiga de los realities, abandoné OT y si hubo ganadores no recuerdo ni quienes eran. Una pena, pero es que la fama como en el fútbol es así, un día estás en la cima y otra estás desaparecido en el limbo del “¿que fue de…?”

La nueva edición de Operación Triunfo ha devuelto la ilusión por las noches de los lunes, aprovecho desde mi humilde blog para pedir por favor, un cambio de hora. ¡Me levanto a las 6! es imposible que aguante para verlo todo hasta la 1. ¡Compasión! y los chavales que van al instituto, please!!!! que a nadie le interesa el programa de Cárdenas.

Lo que decía, la nueva edición de Operación Triunfo ha vuelto con fuerza. ¿Las razones? pues el uso de las redes sociales de manera magistral como instagram para fomentar seguidores y fans, noticias al minuto, etc. La app con las galas, con comentarios de twitter, votar favorito y para salvar, el canal 24 horas con youtube que funciona de maravilla. Y los comentarios de la gente alabando a su favorito, los memes, los benditos memes. Una poderosa gestión de todo lo que internet nos está brindando para entretenernos. Esto es una de las cosas que mejor están haciendo en este Operación Triunfo.

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Por supuesto, los concursantes. Este casting está muy conseguido y se nota una generación acorde a nuestros tiempos. No puedo estar más orgullosa de unos chicos tan auténticos como estos, con tanta preparación y cultura musical. Si vemos la primera edición de OT y esta, se nota que hay un gran cambio generacional. Sin querer desmerecer a los chicos de la primera, pero aquí hay chicos que tocan hasta tres instrumentos, que tienen grado profesional de piano y que el nivel de inglés ha subido considerablemente. Y una cosa común e inalterable en el tiempo para el éxito, es que tienen ganas, esfuerzo y constancia. Pero también hay talento, mucho talento. Por eso me he enganchado, porque da gusto ver como trabajan, como se superan con cada gala. Como ver que esta generación de pipiolos, tienen chispa, sentido del humor, son frescos, cantan de maravilla, componen y gracias fuerzas de la galaxia, el reggaeton no les ha frito el cerebro. Conocen temas como “The House of the Rising Sun”, aman a Sinatra, Michael Jackson y conocen canciones de ayer y de hoy. Se nota que detrás, hay interés y una educación musical. Una educación musical totalmente necesaria en esta vida. Porque la música es vida, es pasión, es consuelo, es sentimiento, es arte.

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Mi siguiente razón serían : Los profesores, el primer OT no lo seguí como os decía antes y no creo que hubiera apreciado la labor que hacen los profes. Pero ahora que yo lo soy, veo lo que hacen en sus clases, como los guían, asesoran, enseñan, les ponen los pies en la tierra, los motivan, sacan lo mejor de ellos, les aportan conocimiento y disciplina, como les dan geniales “feedback” que desde mi punto de vista es lo más difícil de hacer como profesor, dar a un alumno una crítica útil y constructiva en la que se refuerce lo positivo y se maticen los puntos a mejorar o las carencias sin hacer daño. Un buen profesor es el que sabe hacer esto. Y en esta academia hay buenos profesores, unos con más experiencia y otros que se están empapando de todo para dar una buena clase. Gran fichaje “Los Javis” porque aunque no sean profesores, están aportando esa frescura que los ha llevado a ser ya unos grandes referentes en el mundo del teatro español y también audiovisual, que no se le olvide a nadie que “La Llamada” ha sido todo un fenómeno y que nos han dado a la inigualable “Paquita Salas”. ¿Quién dice que las nuevas generaciones no tienen talento?, ¿Quién es capaz de decir que la juventud no sirve?

Rompería tres mil lanzas a favor de todos estos chicos, de los profesores, de toda esta maravillosa edición que está conjugando lo mejor de lo pasado con la experiencia y toda la frescura de esta nueva etapa, de la que me alegro poder experimentarla. Porque yo sí creo en nuestros chicos, yo sí creo en la educación musical, en el talento, en el esfuerzo y el trabajo.

A los chicos, les deseo mucha suerte en su camino y que trabajen mucho para dedicarse como quieran al mundo de la música o la interpretación, ya sean musicales, teatro, tv o ganando Grammys. El mundo es difícil, hay que luchar por no caer en el olvido. Conseguir que el público esté contigo y una trayectoria es lo más complicado para un artista, por eso nunca hay que desmerecer a aquellos grandes artistas que han movido masas a sus conciertos, puesto sus discos en el número uno, llenado teatros, petado su instagram. El público, ese temido verdugo o ese aliado infinito. ¡Ánimo chicos!

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