Cerrando ya por vacaciones

Llega un momento crítico siempre antes de que lleguen las tan ansiadas vacaciones, dónde el tiempo se ríe en tu cara. Alarga los minutos a horas, alarga los días a semanas hasta que por fin, llega ese día. El tan esperado día, donde no te duele la espalda, no te duele la cabeza, no te pesan los pies, no te arrastras si debes madrugar, porque a dónde te vas, es de vacaciones. A la playa, a la montaña, a coger un avión que te lleve a un sitio paradisíaco o un tren a tu casa en el pueblo. ¡Da lo mismo!

El caso es que te vas, te deshaces de las cadenas de la sociedad, de la rutina egoísta que te tiene apresado durante el año. El vagón de metro cochambroso de la línea 6 circular de Madrid, el autobús que te deja en la otra punta y la puñetera salida más cercana a casa, cerrada por obras. No me van a dar más quebraderos de cabeza, porque me voy a ir de vacaciones. ¡Sí!, aunque aún no me lo crea.
Voy a alejarme de la nube tóxica de contaminación acústica, de multitud de gente que anda lenta por la calle y las escaleras, que te entorpecen tu camino y ves como pierdes el metro, un día más. Hoy fijo que lo vuelvo a perder e iré con la lengua fuera de tanto correr para nada, pero bueno. Siempre lo intento, porque en la vida, nunca hay que desistir, ni rendirse.

Los días de relax me están esperando, casi me saludan. La piscinita de mi casa, la comida rica de mi madre y la compañía de mi familia y amigos, y mis vuelos preparados para irme por fin, a mi sitio deseado : Escocia, con una compañía inmejorable para mí, para compartir este viaje soñado desde pequeña.

Ardo en deseos de estar de vacaciones, no solo para descansar. Sino para olvidarme que soy otro pez más en el océano de la gran capital, que va a arrastrada por ese ente invisible que nos tiene a todos consumidos la cabeza, el estrés. Porque en Madrid se respira estrés. Y yo, a estas alturas del año. No puedo más. No puedo con este ritmo frenético que no sé quién inventó, todo tan automatizado, los horarios persiguiéndome, ruido de coches, ruido de pasos agobiados que llegan tarde, comerciales que te asaltan para que les des dinero para no sé qué nuevo proyecto. Comida basura, atención al público tan estresado como tú. Y es entonces, cuando analizo toda esta vida absurda, cuando me acuerdo de mi película favorita “Hacia Rutas Salvajes” y pienso, que cualquier día, yo también pillo una mochila y me pierdo en el monte, bosque, naturaleza. Lo que sea. Porque con esta velocidad, la vida no se saborea de la misma forma.

Y tras esta reflexión, queridos amigos y los que algunos perdéis vuestro tiempo leyéndome, os deseo un feliz y aprovechado verano. A la vuelta contaré que tal por tierras escocesas.

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2 thoughts on “Cerrando ya por vacaciones

  1. Pedro Pablo julio 27, 2011 / 3:05 pm

    ¿Cómo se puede perder el tiempo leyéndote? Pasadlo bien y enseñarle el culo al sistema en plan Braveheart

  2. Bruce agosto 4, 2011 / 8:20 am

    Que tal por Escocia Ayrim! Estamos deseando saber que te han hecho pensar las highlands! A disfrutar!

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