Odio la TV

Recuerdo a mi madre decirme cuando yo era pequeña algo así como : “¡Te vas a quedar ciega de tanto ver la tele!”. Poco imaginaría mi madre por aquellos entonces cuando me regañaba, que tiempo después, jamás me pararía más a mirarla, ni a perder ni un minuto en los programas absurdos que a día de hoy ocupan todas las cadenas.

El otro día, al no tener internet aún instalado en mi nueva morada, encendí el cacharro del salón y dije, “a ver que hay”. Y me encontré que a las once de la mañana ya estaban diciendo palabras malsonantes, ordinarias, y por supuesto, estaba la mujer esta que una vez se casó con un torero y tuvo una hija, y desde entonces, se quedó encerrada sin poder salir de los platós de televisión, porque creo que tiene que contar a todas horas su vida. Ya podría escribir un diario, la pobre mujer, porque a mí no me interesa lo más mínimo con quién se ha acostado y cuantas veces lo ha hecho recientemente, (porque sí, estaban hablando de eso).

Me acuerdo que cuando veía la televisión, había programas para niños, muchas series de dibujos, (Los fruitis, Willy fog, Dragones y Mazmorras, Oliver y Benji, Los Mosqueperros, Sherlock Holmes, David, el gnomo, etc…), también había programas de entretenimiento para los chavales, como uno que había de actividades en no sé qué sitio que no recuerdo, en plan de canoas, pruebas físicas, y también había otro programa que tenían que entrar en un castillo y los iban guiando. Luego estaban las míticas series españolas como “Farmacia de Guardia”, y los programas de entretenimiento como “El juego de la Oca”, “¿Qué apostamos?”, “Grand Prix”, “Sorpresa, Sorpresa”.

Luego estaba la versión antigua de los programas ahora de tios musculados a tope y tias rubias oxigenadas que se pelean por el elegido o elegida de turno. Entonces estaba “Lo que necesitas es amor”, “Tu media naranja” o “Uno para todas”. Programas cutres, vale, lo reconozco. Pero me acuerdo que sentarse a ver la tele, era algo más familiar.

El otro día mi hermana me dijo : “Déjame un libro, que no quiero engancharme a más programas mierdosos que hay en la tele, de estos que entra una y se cambia de familia, y están todo el rato insultándose…”.

Si veo la tele es para ver un evento deportivo, las noticias, alguna peli decente o yo que sé. Pero odio con todas mis fuerzas, sentarme a que me cuenten la vida de los famosos y me da más coraje aún que las cadenas les den minutos a drogadictos, ordinarias, prostitutas, chulos de playa, etc…Espero que ningún niño invierta tantas horas viendo la tele, como las que eché yo en mi infancia, pero al menos, me divertía o compartía ese tiempo con mi familia para pasar un buen rato.

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5 thoughts on “Odio la TV

  1. Ernesto octubre 21, 2010 / 9:01 am

    Te diré un secreto, aunque yo no “uso” televisión, en casa suele estar puesta y cuando sin darme cuenta me quedó unos instantes ante ella me sale un “sarpullio menuito” que no veas.
    De todas formas, lo lamentable es que los programas (“telemieras”, llamó yo) que se dan es porque tienen audiencia, así nos va.

    Un beso de un “desenganchado televisivo”.

  2. Tommy Vercetti octubre 29, 2010 / 5:27 am

    Las cadenas emiten mierda porque eso es lo que demanda el publico. Belen esteban cada vez que sale en pantalla hace subir las audiencias, igual que pasa con La Pantoja, Jesulin, Rafa Mora o los de GH.

    Ademas yo creo que es un refeljo de como es la gente de la calle, vamos la mayoria cotilleamos de con quien se ha liado fulanita, en cuanto nos llevan la contrario no ponemos a gritar y hablamos muy mal.

    Y bueno para la gente mas intelectual tienes La2, CNN+, canales de series como nex, Nitro FDF o la televisión de pago.

    No sé tampoco veo tan mal a la televiisón.

    Pd: Si te leyera Gador seguro que te daba una buena reprimenda jajjaja.

  3. Jecholls noviembre 18, 2010 / 12:23 am

    Habría que hacer más caso a Dragó y ver menos telemierda, en vez de dedicarnos a verla y, desde la ignorancia, tachar a los inteligentes de cosas que no son. Pero así va este país, de mal en peor. Sin duda, una época de degeneración. Y eso se transmite en la televisión, que es como un espejo de su sociedad.

    J

  4. JJ de la Cosa abril 14, 2012 / 9:34 pm

    Yo no la odio, la ignoro, casi en su generalidad. Escojo lo que me interesa y aquello que me enseña. Y muchas veces olvido hasta lo que tenía previsto ver, o no llego a tiempo, o termino por eludirlo, porque al final lo que me dá la televisión es auténtica -pe-re-za-, precisamente porque siempre va asociada a la pasividad física e intelectual, casi siempre.

    El día a día me ofrece en bandeja cantidad de actividades mucho más gratificantes en mi tiempo libre, que es tan de oro y tan escaso que no lo puedo derrochar en las frivolidades absurdas y francamente obscenas, que brindan la mayoría de los canales.

    Las series me asquean, esa progresía cutre, las falsas realidades que montan los guionistas a base de zafiedades, me superan. En mi vida he visto una sóla serie española (lo llevo a gala) ni siquiera “Cuéntame” que por los cortes publicitarios que he visto, se trata de sucesiones de hechos estereotipados hasta la saciedad y bastante fuera de contexto por cierto y eso me jama. Yo viví los últimos años del franquismo con pleno uso de razón y dista mucho de la realidad. No digamos los primeros de la transición. Jaaa.

    Estoy de acuerdo que la televisión es un reflejo de una sociedad decadente, muy materialista y con unas dosis de machismo impresionanates. Cada día que pasa observo que vivimos en una sociedad tremendamente hipócrita.

    Hay gran número personas que dicen lo que no piensan. Pocas predican con el ejemplo y aún voy más lejos, porque sé positivamente que cantidad de seres se avergüenzan de las posturas que adoptan ante la vida, renegando ante sí mismos de las pautas que trazaron para alcanzar el ‘éxito’, la ‘felicidad’, el ‘reconocimiento’.

    Nuestra socidad, la española, anda pasada de vueltas en todos los sentidos y a todos los niveles. Quien tire de estadísticas verá y se sorprenderá bochornosamente de que los hechos cantan.

    Veo muy difícil una regeneración porque los cerebros estan anestesiados e impregnados de un relativismo que nos hace constantemente navegar entre dos aguas y sin el dicernimiento suficiente para recobrar los valores morales. Ya se sabe; en España todo lo que suene a aplicar criterios de rectitud de conciencia y libertad entendida en orden al bien, hace que a múchos les suene a moralina y huyan como de la peste.
    Este es mi punto de vista. Saludos AYRIM

  5. ayrim abril 15, 2012 / 12:53 pm

    Estoy bastante de acuerdo contigo, la verdad…muchas gracias por comentar! un saludo!

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