Re-cordaris

Os voy a traer una curiosidad que muchos quizás ya sepáis, pero que a mí el otro día escuchando a un gran profesional, me llamó mucho la atención. La palabra “Recordar” viene del latín re-cordaris y significa volver a pasar por el corazón.

Y a partir de eso, me ha hecho gracia y he pensado poner cosas que me traen recuerdos a mi cabeza y me hacen sonreír o llorar, porque los recuerdos no siempre son buenos:

Cualquier bote de miel, solo me trae malos recuerdos, en especial de estar metida en la cama, con mucho frío y un vaso de leche ardiendo que me quemaba la garganta. No sé si os pasa a vosotros con otro alimento, pero a mí la miel me da mucho asco, y no puedo superarlo jeje.

Si miro el cartel de Braveheart, me acuerdo de mí, muy pequeñita, llorando por el valiente William Wallace, vamos el amigo Mel Gibson, en el cine, y aún tengo esa espada tambaleándose firme en mi cabeza. Y la palabra libertad resonando…de vez en cuando, muy en alto.

Si escucho “I want to break free” de Queen, vuelvo a verme a mí, en la parte trasera de un Renault 5, que creció conmigo y me llevaba durante toda mi niñez por todas partes del país, mientras el gran Freddie Mercury, nos amenizaba los kilómetros.

Tengo una mochila que me gustaría que pudiera hablar y que me contara lo que ella ha visto y visitado conmigo. Cada vez que la miro y la cojo, sé que volvemos a ponernos en marcha, en busca de otra nueva aventura, para bien o para mal. La mochila ya está envejeciendo.

Hay en mi mente, otra mochila que significaba mucho para mí, era la mochila de mi tío, al que yo admiraba y siempre soñaba con ser como él, con ese espíritu libre y alternativo. Tengo la imagen de su mochila de cuero en la cabeza…y con ella todas mis motivaciones.

Recuerdos, recuerdos, que pasan, una y otra vez por nuestras cabezas y por nuestro corazón. De recuerdos no se vive, y no podemos estancarnos, pero es gracioso…son parte de nuestra existencia. Y están ahí…para darnos un toque de atención y obligarnos a conocer lo que fuimos, lo que somos y lo que algún día, llegaremos a ser.

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5 thoughts on “Re-cordaris

  1. Araceli mayo 29, 2009 / 2:17 am

    Ayrim la verdad es que lo que decís es muy cierto, hasta ciertos olores nos transportan a situaciones, hechos… creo que a veces los recuerdos sirven para afirmar quienes somos, nos dan fuerzan y explican porqué estamos en este lugar y no en otro, o porqué somos de esta forma y no de otra…
    sin embargo, a veces se corre el riesgo de caer en la eterna melaconlía de aquellos momentos, ya sean buenos o malos… cuestion que me sucede a menudo, por ejemplo no puedo escuchar el cover de placebo “running at the hill” sin quebrarme, es casi automático, nunca pude resolver esto.. se trata de una sensibilidad extrema o de algo no superado??, dificil de decidir desde uno mismo no?

    un saludo grande!!!
    ARaceli

  2. Jane Eyre mayo 29, 2009 / 6:38 pm

    Cualquier momento presente, al momento siguiente, ya es un momento pasado, osea hecho recuerdo, así que creo que la vida no es más que un montón de recuerdos atesorados (aunque otros prefieran llamarlos vivencias).

    Besos

  3. Joss junio 5, 2009 / 10:33 am

    qué ansia viajera chica… no sé, teniendo en cuenta que tu trabajo se supone que debe darte posibilidades de viaje, a qué esperas?

  4. quemandoescenariosdepapel junio 7, 2009 / 1:08 am

    Qué curioso… ¿sabes que me pasó hoy caminando por la calle? no sé que fue, pero me llegó un aroma que me llevó directamente a estamparme con el recuerdo de la casa de mis abuelos en la playa cuando era pequeña (ten en cuenta que hace mucho que no veo esa casa y hace demasiado tiempo que no tengo abuelos)… no sé, nada más llegar, meter los pies en un cubo de agua para quitarnos la arena, la pipa con tabaco de mi abuelo, los paquetes de papas y los zumos de su tienda, el ruido de la cocina al despertarme, batir un huevo y ponerle salsa “intercasa” (ketchup de canarias) para hacer una tortilla francesa, el jabón de “la toja” del baño, la pesa verde y con forro, la terraza, el remo, el ruido de los aviones, mis primos, mis hermanos y yo divididos en varias camas, los juegos de mesa y las cartas, la caracola gigante para oír el mar, rezar con mi abuela antes de dormir con ella porque lo consideraba como un juego (como cambian las cosas), las navidades llenas de regalos, la tele, el olor al entrar en el edificio, las escaleras y las vecinas curiosas, mis tíos, el sonido del mar, la playa, el aparcamiento lleno de agujeros, no sé, recuerdo que era un lugar donde todos se conocían y eran familia y ahora está lleno de caras y rostros que casi ni se saludan al pasar… recuerdos de un sitio al que no he querido volver porque sé que ya no existe…

    Siento haberte puesto todo esto pero… me has hecho recordar… esta mañana solo pude dibujar en mi cabeza dos o tres recuerdos, y gracias a ti he recuperado parte de la magia del pasado… !

  5. ayrim junio 7, 2009 / 10:48 am

    Y yo que me alegro infinito…de vez en cuando me vienen aromas de la infancia, de personas, y me transporto a aquellos momentos, de vez en cuando, es una experiencia genial.

    Un saludo wapa!

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