En busca del final feliz I

Todo parecía sumido en las más puras de las tinieblas. El despertador aullaba histérico, y yo quería lanzarlo en cualquier dirección. La persiana estaba totalmente bajada, pero sabía que el sol estaba ahí fuera y un día esplendido le acompañaba.

Hacia ya bastantes meses, que vivir se había convertido en una costumbre. Supongo, que yo mismo me había atado una nube negra al cuello, y caminábamos juntos, aunque yo no me hubiera dado cuenta.

Todo parecía irme mal. No encontraba trabajo, mis amigos me habían abandonado, los días pasaban todos iguales sin emoción alguna y nadie hacía que tuviera ganas de levantarme.

El despertador seguía pitando. De un salto perezoso me levanté, para mi mala suerte me enredé en las sabanas y caí al suelo, y el despertador seguía sonando…

Podría decirse que aquella mañana estaba siendo igual de aburrida que todas las demás, excepto por la cómica situación al levantarme de la cama. Encendí la tele, nada, no decían nada. Ojeé el periódico pensando encontrar la oferta de trabajo de mis sueños, pero allí no había nada…

Me senté decepcionado a desayunar los rutinarios cereales. “Nada, mi vida se reduce a nada”- pensé.

Escuché un forcejeo en la puerta de la calle, ruido de llaves y bolsas. Era mi madre. Daba tremendos pisotones por el pasillo hasta que la vi entrar a la cocina con una sonrisa de oreja a oreja.

-Ya he encontrado un trabajo para ti. Te encantará.

Desvié la mirada al tazón de los cereales, temiendo las siguientes frases de aquella mujer entusiasta.

-Mira hijo, sé que no es mucho, pero en tiempos de crisis, y tal y como está la cosa. Menos da una piedra.

La miré, solo asentí con la cabeza.

-Creo que te va a gustar. No pagan mucho, ni tiene nada que ver con lo que has estudiado…pero en tiempos de crisis…

La palabra crisis comenzaba a sonar como una justificación para todo. “Hace un día muy malo…es por la crisis”, “Se ha roto el microondas…es por la crisis”.

-Vale mamá, suéltalo ya, ¿de qué?

-Fotógrafo para el periódico del pueblo, ¿qué te parece?

“¿Fotógrafo?, ¿pero desde cuando echaba yo fotos? Si nunca quería posar y no me llevaba bien con las cámaras”. Hice una mueca.

-Vamos, vamos, he dicho que estarías allí a las cuatro como un reloj. Además te encanta la fotografía.

-¿A mi?- contesté pero ella ya se había ido.

Anuncios

One thought on “En busca del final feliz I

  1. Acuapil enero 15, 2009 / 5:39 pm

    ¡Qué bien!me encanta este relato de “crisis”.hija que un par de días sin escribir es ya muuuuuuuuuuucha “crisis,je,je….Espero que cuando vuelva el lunes del fin de semana ,este estado que estamos padeciendo a nivel nacional(y mundial)haya desaparecido de tí y cuando hagas la segunda parte,me dejes patidifusa con algún final de esos que a tí se te dan superbien.Venga que tú puedes.Espero que lo de esta mañana estuviese todo en orden.Besitos grandes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s