Mr Green: El increible Hulk

Esta crítica puede contener SPOILER.

Ya que el anterior Hulk no recogió demasiadas buenas críticas, a pesar de los esfuerzos de Eric Bana por interpretar a un Bruce Banner que no puede controlar esa masa de fuerza y rabia que desata a una gigantesca mole verde. Se apostó por otra película, que para mí no es ni muchísimo una secuela de la anterior, para nada.

¿Por qué me ha gustado mucho más esta? En primer lugar, Edward Norton es capaz de darle credibilidad a cualquier personaje que interprete. Puede verse el sufrimiento en su mirada, puede verse incluso la rabia que contiene, y eso que apenas tiene diálogo, porque no es una película de diálogos. Norton es el genio que sabe hacer asequible lo imposible, es el pilar del largometraje. No es una película para reflexionar, no se dibuja el perfil de los personajes, no pretende retratarnos la psicología de Bruce, o el por qué del experimento, ponernos mejor en antecedentes de la historia. Parece como si esos aspectos del personaje no merecieran la pena ser contados, porque casi todo el público sabe como surgió Hulk. Aunque este aspecto fue narrado en la película de Ang Lee, a mí llegó a aburrirme el ritmo pasmoso, a parecerme mucho más ridículo el monstruo y demasiado sentimental Bruce Banner. Claro que, para gustos los colores. La única cosa que cambiaría de la película y eso que me ha sorprendido para bien es a Liv Tyler, porque creo que Jennifer Connelly le dio un toque más personal.

El increíble Hulk, nos presenta una serie de secuencias rápidas, espectaculares, una fotografía asfixiante de la ciudad Brasileña donde Bruce se cobija al principio de la película. También de paisajes naturales bastante bonitos. Bien es cierto, que no podemos decir que es una película que lo tenga todo, pues lo único que contiene es una buena interpretación del protagonista, una espectacular fotografía y geniales efectos especiales. Aunque yo eliminaría cierta escena que me recuerda demasiado a King Kong, el monstruo verde asustado por unos truenos, mientras la pobre chica valiente a su lado, intenta calmar a Mr. Green.

Quizás el detalle que más me llamó la atención y no sé por qué es el diálogo vía chat que mantienen Mr Green y Mr Blue, el científico que intenta ayudar a Bruce con su iracundo problema. Es en ese momento cuando Edward Norton muestra con que ganas quiere deshacerse de su problema y la ambición tan grande que muestran los científicos ante rarezas tales como Hulk. En escenas posteriores, averiguaremos a que lleva tal ambición. Al igual que con la interpretación del antagonista, por parte de Tim Roth, se plantea siempre, esa eterna envidia por adquirir el poder del superhéroe. Los “malos” siempre piensan que ese poder sobrenatural los convertirá en amos supremos del mundo y por supuesto, cuando tienen ese poder, en apariencia son mucho menos agraciados…es que el nivel de maldad tiene que ser proporcional al de fealdad, en todas las películas es igual. El monstruo del antagonista, me recordó superficialmente a un zombie de Resident Evil.

Las escenas de acción son bastantes espectaculares, pero el espectador llega a taparse los oídos ante tal exagerado nivel de decibelios. Es cierto que la película tiene muchas incongruencias, pero los fans o algunos fans de la película querían esto, a Bruce Banner, el sufrimiento de Bruce Banner, al poderoso monstruo batiéndose como un luchador del Pressing Match contra un monstruo deforme y absurdo. Acción, acción, acción…Aunque también hay un pequeño hueco para escenas que a mí si que me gustaron, además de guiños a otros superhéroes de la Marvel y sorpresa final con una aparición casi estelar.

Para concluir, una nueva versión de Hulk, un soplo de aire fresco para la Marvel, a pesar de algunas absurdeces, a pesar de que sea una película meramente visual, para divertirse con los efectos que el cine puede dar a día de hoy. Cuando vamos a ver una película de la Marvel, pocas veces esperamos que se asemeje a una película de Eastwood, profunda y melancólica, que nos deje saboreando algunas grandes reflexiones que se han dejado patentes en unos excelsos diálogos. Cuando se va a ver una película de superhéroes, se va a disfrutar visualmente, a evadirte viendo a un hombre que vuela, otro que es de hierro, otro que tira telarañas o en su defecto a esta mole verde que es incapaz de controlarse y lanza coches por los aires.

Damien Rice, mágico.

Damien Rice es un cantante irlandés y parece que con su voz, a veces temblorosa, fría y cálida a la vez, nos deja entrever que posee también la magia de la tierra de donde procede. Sólo quería comentar que me parece de lo mejorcito que he descubierto hace poco a nivel musical. Y sí, más vale tarde que nunca. Esos acordes de guitarra no tienen precio, sin grandes efectos, ni artificios, una voz y una guitarra, consigue llegar con una tranquilidad y una emoción asombrosas, trasladándote a espacios felices, tiernos, trágicos y mágicos. Supongo que no es un cantante para todos los paladares, a muchos les aburrirá, pero sobre mí, produce un efecto que me inspira. Será la guitarra, será su voz tan personal, su carisma…no lo sé. Su canción más conocida es The Blower´s daugther y la podréis encontrar en su disco O, y también acompañando una escena genial de la película Closer. Es simplemente genial.

Como estropear una voz

Hace mucho que no veo Operación Triunfo, no me gusta la música que hacen, no me gusta el circo que tienen montado. Pero el otro día, sabía que la niña con los ojos más grandes que he visto nunca, Virginia, iba a cantar una de mis canciones favoritas, Moonlight Shadow. Así que esperé el martes y quise ver su actuación. Para horror de mis tímpanos, escuché la peor versión de esta genial canción de Mike Oldfield. Una voz aguda, que olvida la letra al principio de la canción, una voz temblorosa, lastimosa, que quedaba eclipsada por un violín violento que ayudó más a parir una catástrofe en directo. He buscado videos en youtube, y esta niña, no cantaba mal. Nada mal, al contrario tenía un vibrato especial, emocionante, un tono exclusivo y muy personal. Pero…¿qué ha pasado?, ¿qué le han hecho?, ¿cómo puede haber destrozado una canción que era claramente un punto a su favor, acorde para poder haber sido perfectamente interpretada?, ¿Qué han hecho los supuestos “profesores”?, ¡han creado un monstruo con voz insegura y temblorosa!, le han quitado toda la esencia a esa voz personal hasta convertirla en un hilo tímido que intenta salvar una actuación para poder irse de ahí. ¡Dejadla escapar antes de que le pongáis alguna canción que suene Bulería, Bulería! Y que le cambien el nombre al programa Operación Fracaso, sobre todo con la voz de esta mujer.

“Despertar”, el libro que inspiró “Crepúsculo”

Cuando coges el libro y ves la portada, con esa mezcla siempre tan recurrente en negro y rojo, ya sabes que puede que la historia vaya sobre vampiros. Y eso, por lo menos para mí, es un punto a favor de la lectura. Los vampiros siempre son enigmáticos, siempre son bien recibidos para involucrarnos en una emocionante historia, dónde la supervivencia de estos seres de la noche, el amor adolescente y la elección de la vida eterna están presentes. Elena Gilbert, es la típica adolescente rubia americana que siempre es coronada reina del baile. Su vida es superficialmente perfecta. Hasta que un misterioso chico italiano, Stefan Salvatore, la humillará delante toda su clase sin saber por qué, y motivándola a ella a conseguirlo fervientemente. La historia bastante simple hasta que aparecen los hechos sobrenaturales, descubriéndose que el misterioso Stefan es un vampiro, hace que la lectura sea muy rápida. Tiene una narración sencilla, además de que podemos conocer los pensamientos y sentimientos de ambos personajes. El uso de flashbacks en la narración nos permite conocer el pasado del muchacho y de ahí su transformación, y el conflicto eterno entre su hermano Damon, que también fue convertido en vampiro y hasta la actualidad es su mayor enemigo. Podremos conocer su historia, podremos vivir una intrépida aventura adolescente, dónde el amor, las amistades, el peligro y sobre todo, lo sobrenatural hacen acto de presencia.

“Despertar” es el primero de las crónicas vampíricas escritas por L.J Smith. La autora Anne Rice también hizo sus propias crónicas vampíricas, pero puedo aseguraos que los libros de Rice poco tienen que ver con éste. “Despertar” es la base de la saga “Crepúsculo” de Stephenie Meyer, según he podido investigar, la autora se basó en ellos y ahora las fans de los libros discuten en los foros la polémica de que libro fue anterior y cual era la historia original, pues en “Crepúsculo” tenemos la misma historia, pero contada de diferente forma. Quizás por eso, mientras leía éste, pensaba que estaba releyendo los libros de Meyer.

Aún así, es un libro muy fácil de leer, rápido y podemos volver a disfrutar con un personaje que bebe sangre, se oculta entre las sombras, la lucha del monstruo contra el ser humano que aún pervive. El eterno amor…cómo no, siempre presente en este tipo de libros.

L.J Smith es una autora americana. Sus libros van dirigidos a un público joven, suele escribir sobre diferentes temas, como terror, romance, scifi y fantasía. Retoma en sus obras un conflicto entre el bien y el mal, la oscuridad y la luz, influencias de sus autores favoritos, J.RR Tolkien y C.S Lewis. Ha escrito la saga de las Crónicas Vampíricas, teniendo un gran reconocimiento por el público juvenil.

Stefan Salvatore llega al instituto de Fell´s Church sin saber que pronto se reencontrará con su hermano Damon, para reabrir viejas heridas. Entre todo este conflicto entre el bien y el mal, lo humano y lo sobrenatural, Elena Gilbert será un elemento protagonista..

“Despertar” es un libro dirigido a un público juvenil. Podremos disfrutar de la siempre perfecta mezcla de amor, miedo, el bien y el mal, lo sobrenatural. Todo ello aderezado por un personaje que atrae desde la primera vez que aparece en el libro. Aviso a las seguidoras de “Crepúsculo” que este libro puede que lo consideren una copia, pero es anterior a los de Meyer. También leerlo hará que tengamos una visión de la parecida historia para poder elegir cual es la que más nos gusta o simplemente, leer una versión diferente por entretenimiento, por el puro placer de leer. “Despertar” es quizás un libro que refleja menos los sentimientos adolescentes, la búsqueda de identidad, etc…pero entretiene y eso para los que no se animan a leer cosas más áridas, es un libro perfecto.

La magia del cine de los 80

Repaso por aquella entrañable y nostálgica época del cine de los ochenta. Nombrando las grandes películas que nos dejó esta época tan especial para la industria cinematográfica.

Para empezar, pido perdón de antemano si recordáis alguna famosa y entrañable película de los ochenta y yo no la nombro aquí. Pero voy a intentar agudizar mi mente y rememorar las mejores películas del cine de los ochenta, cine que tanta nostalgia nos trae a tantos al ver las imágenes y escuchar las bandas sonoras de entonces.

Y como esto es un trabajo exhaustivo y complicado voy a empezar por uno de los amos del cine como lo es Steven Spielberg quién nos brindó en la década ochentera una de las mejores sagas de aventuras. Me refiero a Indiana Jones. Un jovencísimo Harrison Ford, salía totalmente hecho una verdadera estrella después de haber co-protagonizado otra genial saga, Star Wars. La saga de George Lucas la más galáctica de todas, cerró la primera trilogía en 1983 y Harrison Ford se enfundó el sombrero y el látigo del mítico Indi. Se puede decir que este actor triunfó en los ochenta, co-protagonista en una saga de ciencia ficción, protagonista de la saga más famosa de aventuras, además de haber sido el protagonista de la idolatrada Blade Runner de Ridley Scott en 1982. En el mismo año, Steven Spielberg nos sorprendería con la entrañable E.T, el extraterrestre (1982), la historia del extraterrestre perdido en la tierra y la ya mítica escena de la luna de fondo y la bici, es todo un clásico. Además de que en esta película encontramos a la rubita niña, Drew Barrymore en sus comienzos. También a Spielberg le debemos aquella maravillosa serie Cuentos asombrosos (1985), muchas de aquellas historias nos dejaron a muchos atónitos.

Sigamos con las sagas, Robert Zemeckis además de sorprendernos en 1988 con la mitad dibujos animados y película real, ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y tras unir a Michael Douglas y la guapa Katheleen Turner en la película de aventuras, Tras el corazón verde en 1984. Nos presentó a un simpático Michael J. Fox en la trilogía Regreso al futuro(1985). Increíble comedia juvenil de viajes en el tiempo triunfó en taquilla y en los premios Oscars, además de catapultar a Michael J. Fox como el ya inolvidable, Marty McFly y al loco Doc, el científico que creó la máquina para viajar en el tiempo. La saga terminó en 1990. Pero hoy en día, es un clásico y es de las sagas que con más cariño se recuerdan y se vuelven a ver. El brillante guión, la originalidad de las tramas y el carisma del joven J.Fox han convertido a Regreso al futuro, en una de las mejores sagas de entretenimiento y comedia. En 1985 tras hacer la primera entrega de esta saga, Michael protagonizó la graciosa comedia Teen Wolf, dónde se convertía en un hombre lobo y aprovechará sus cualidades como tal para convertirse en un as del baloncesto.

Ridley Scott al que ya he nombrado antes, nos dejó algunas joyitas en los ochenta como la magnífica Blade Runner (1982) y casi abriendo el cine ochentero en 1979, Alien, el octavo pasajero, la cual sorprendía al público con aquel alien negro tan repulsivo en aquella nave y los asustados tripulantes a bordo, entre otros, la gran Sigourney Weaver. Un film bastante tenebroso. Ridley ofreció a Tom Cruise uno de sus primeros papeles en el cine, en Legend (1985) y convirtió a Michael Douglas en un tipo duro en Black Rain (1989).

Tom Cruise puede estar contento de las películas que protagonizó en los años ochenta. Películas como El color del dinero (1986), le permitió trabajar con Martin Scorcese y actuar con Paul Newman, tras esta, protagonizó Top Gun (1986), película que hizo las delicias de los más intrépidos con la gran fotografía aérea. Y en 1988, trabajó con Dustin Hoffman en la genial Rain Man (1988), la cuál hizo que Hoffman ganará el Oscar como mejor actor. Pronto le valdría la nominación a Cruise, un año más tarde con Nacido el 4 de Julio, gran película de la mano de otro gran director, Oliver Stone.

Y si seguimos con las sagas, que en esta época hubo muchas, hay que destacar la genial saga de terror Poltergeist (1982-1988), dónde Spielberg escribe y produce y deja la dirección a un lado. ¿A quién no se le quedó grabada en la mente la frase de ya están aquíiiiii!? Dicha por la pequeña niña rubia que años más tarde moriría por un problema cardíaco y todo el mundo achacaría a que las películas estaban malditas. Y cambiando de género y para rememorar esas tardes de pan con nocilla, la película de Los goonies (1985). Película para adolescentes, dónde un grupo de muchachos vivirán una increíble aventura dentro de un ático al encontrar el mapa de un tesoro.

A destacar en los ochenta, las películas de género fantástico como La historia interminable (1984) de Wolfang Petersen, con aquella bonita canción, y el gigantesco dragón con cara de perro, mientras el pequeño Bastián lee la historia e intentará salvar a la pequeña Emperatriz Infantil. Los efectos especiales si echamos la vista atrás ahora pueden resultar precarios, pero no podemos olvidar el mérito que tienen y el valor añadido de aquellas películas. Será por los recuerdos de la infancia lo que te hacen que ahora al verlas no te resulten patéticas películas, sino pequeñas joyitas de cuando uno se refugiaba en esos fantásticos mundos. Y si hablamos de fantasía no nos podemos olvidar a Jim Henson, con películas como Cristal Oscuro (1982) y Dentro del laberinto (1986) dónde podíamos ver a una jovencísima Jennifer Connelly huyendo del extraño David Bowie, por supuesto nombrar la serie El cuentacuentos (1987) tan valorada y todo un emblema de los años 80. Casi acabándose la década de los ochenta, surge otro ya clásico del cine fantástico, una cinta sobre princesas, caballeros, piratas, el abuelo que cuenta al niño un fantástico cuento, por supuesto que estoy hablando de La princesa prometida (1987) y para refrescar vuestras memorias, la frase de la película: Hola, mi nombre es Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate para morir. Otra película de cine fantástico que han repuesto muchísimas veces por televisión es Willow (1988), un gran cuento medieval donde ningún elemento fantástico podía faltar, brujas, monstruos, magia…

Tampoco podemos olvidarnos de Eddie Murphy en la también trilogía Superdetective en Hollywood (1984-1987-1994), donde encarnaba al detective Axel Foley siempre intentando encarcelar a algún delincuente. Una gran mezcla de acción y comedia, que tuvo muchísimo éxito en sus días, además de la cancioncita. Pero para películas de acción debemos mencionar al musculitos de Arnold Schwarzenegger, el actor con el apellido más imposible, cazando alienígenas en la película Depredador (1987) y poniéndose en la piel de un robot enviado del futuro al pasado en Terminator (1984) y su ya famosa frase, Sayonara, baby. Arnold no sería el único musculitos de esta época, porque ya le pisaba los talones Silvestre Stallone con las siguientes partes de Rambo también en los ochentas y las partes de Rocky III y IV en 1981 y 1985.

También en los ochentas verían la luz la segunda, tercera y cuarta parte de Superman con un Christopher Reeve siendo el precursor del cine de superhéroes que en dos décadas después se pondría tan de moda.

Tom Hanks fue uno de los rostros más famosos del cine de la época con comedias como 1,2,3 splash (1984)junto a Daryl Hannah haciendo de sirena. Esta casa es un ruina (1986) y Big (1988 ) siguen siendo comedias a día de hoy dignas de ver. Otro de los magos del cine actual, el carismático Tim Burton, también dejó sus pinitos en los ochenta, con la película Beetlejuice (1988 ) y era Michael Keaton quién fue el valiente de interpretar al gamberro fantasma que le haría la vida imposible a Geena Davis y a Alec Baldwin.

El cine de los ochenta, este cine que nos dejó tantas buenas trilogías y sagas, que ahora cuando he ido a acordarme de ellas, me he percatado de que fueron muchísimas. Pero que grandes. Adaptaciones de libros tan bien hechas con los recursos de entonces, con la ilusión de entonces, mentes privilegiadas que se atrevieron a escribir grandes historias. Comedias, películas de aventuras, género fantástico para embaucar a niños y no tan niños. Películas que nos hicieron reír, llorar, luchar, películas que a día de hoy ya forman parte de la historia del cine. Con menor o mayor calidad, pero ya son parte también de nuestras vidas, porque algunas escenas son imposibles de olvidar y otras vienen ligadas con recuerdos de nuestra infancia, adolescencia o lo que fuéramos en aquella década. Yo nací en el 86 y me encanta el cine de mi época. ¿Tú de cuál eres?

La Niebla te dejará en Tinieblas.

¿Cómo puedo salir del cine y no escribir sobre esta película? Tengo que decir algo, debo.

“La niebla” o “The mist” título igual de claro y conciso tanto en inglés como en español, está dirigida por Frank Darabont. Se basa en una obra del genial escritor de historias fantásticas, asfixiantes, terroríficas y críticas, hablo de Stephen King.

Al principio, pensé que le estaba encontrando cierto parecido con “El cazador de Sueños”, pero me equivoqué gratamente. La película tiene un ritmo frenético, apabullante, estupendo. El miedo curiosamente no se encuentra solamente fuera del supermercado, esa niebla misteriosa que hace que la gente huya despavorida. El miedo realmente se encuentra en lo que ocurre tal y como avanza la película, dentro del cotidiano recinto. La deshumanización, el fanatismo agonizante y exasperante de la mano de Marcia Gay Harden, un papel la verdad, brillante y el foco del malestar total durante la película, son algunos de los elementos que crean atmósfera.

No quiero desvelar el poderoso final. No quiero decir nada más, solamente quiero que la veáis por vosotros mismos, que no os nuble la supuesta niebla y sacadle mucho más a estas dos horas que no creo que os dejen indiferentes.

Deja que sueñe

Sueñas porque eres joven, sueñas porque aún no has fracasado. ¿Y qué más da si el reloj vira en mi contra? ¿Y qué más da si quizás jamás llegue a rozar uno de mis sueños? ¿ Y qué más da que quiera seguir soñando?

El mundo se empeña en girar para unos y para otros, el mundo simplemente cumple su función, quema su rutina. El mundo es un lugar tan grande y mágico para unos y para otros, una enorme prisión.

La vida es un torrente que fluye salvaje sin saber que camino puede deparar, y sin embargo, otros sienten que la vida simplemente hay que verla pasar. Muchos piensan que hoy es un día menos para el final y otros guardan las horas de este día, en el historial personal.

¿Quién quiere aplastar a los soñadores y arrancar esos atisbos fantasiosos de su espíritu?,¿Quién quiere robarles sus anhelos más fervientes? ¿Quién puede desquebrajar el ansía de libertad de un corazón insensato? Todo lo que vale la pena conseguir, tiene un camino difícil. Y seguir soñando siempre, lo es.

Mirar la vida sin límites y romper las reglas es algo demasiado romántico. Hay gente que eso jamás lo logrará comprender.

Moonlight Shadow

Si hay una canción que hace que me transporte a grandes recuerdos y a pesar de lo anticuado del videoclip, las notas de “Moonlight Shadow” y el solo de guitarra del grandísimo Mike Oldfield, hacen que me siga encantando y que siga soñando cada vez que la escucho. Y como me gusta compartir las canciones que más me gustan. Os la dejo por aquí.

Bochornoso

Ayer pude disfrutar de mi última clase en la Universidad, finalizando con ello, cuatro geniales años.

Analizábamos un texto de Harold Pinter, “A slight ache”, una obra teatral que trata sobre los miedos, deseos, la indiferencia de Edward (el personaje principal) respecto a un extraño vendedor de cerillas que misteriosamente no se aparta de su puerta trasera.

Nuestro profesor lo que nos quería venir a decir al leer esta obra, es el miedo que tiene el ser humano a lo ajeno, a lo extraño, a otras personas diferentes a nosotros. Y nos puso un ejemplo, en pleno siglo XXI, que poco tiene que ver con el miedo respecto a lo diferente, si no, la poca dignidad y vergüenza que tiene la gente.

Nos contó que había presenciado como unos chicos de unos doce años apedreaban e insultaban a un chico con síndrome de Down. Un acto totalmente repugnante y tan vergonzoso que a veces, nos hace sentir que el ser humano es una auténtica basura.

No sé por qué nos puso este ejemplo, pues yo no creo que esos ¿niños?, por no decir otra cosa, estuvieran apedreando a ese muchacho por el miedo Freudiano que nuestro profesor nos estaba contando. Creo que era más bien porque es más fácil meterse con el débil, con quién no se puede defender. Cuando escuchamos la anécdota en clase, sentimos un malestar generalizado y todos nos mirábamos, en mi caso, con una incomprensión y dibujando en mi mente la escena totalmente horrorosa.

Y lo que quiero decir es…que a veces, no estaría mal dejar todo aquello que nos entretiene, todo eso con lo que perdemos tan a menudo el tiempo, y preocuparnos por nuestros hermanos pequeños, primos, amigos y ver que clase de pensamientos tienen, y cómo reaccionarían ante tal vergüenza. Creo que deberíamos reflexionar sobre esto, aunque como me ha comentado un amigo estamos insensibilizados ante esto, este tipo de cosas que han ocurrido y que desgraciadamente, ocurrirán siempre.

Irreverency

Me excuso después de haber errado,

me escondo tras aquel manto y

te olvido mientras intento recordar.

Nadie sabe de mi existencia,

las sombras me ocultan,

la luz no me alumbra.

Huyo entre nubes de sueños y

flores que no desprenden olor,

tu olor.

Te olvido sin saber que contigo,

mi esencia se va destruyendo,

entre tambores sordos de

irreverente desesperación.

Calor oscuro,

siniestro el hedor

de aquella lluvia insonora.

Que dibuja mi silueta

entre lágrimas cristalinas

que me colman de extraña felicidad.

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